Sermones sobre el Evangelio de Mateo

Sermón: Mateo 4:23-25 Enseñando, Predicando y Sanando

Mateo 4:23-25 “23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. 25 Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.”

 

            ¿Algunos de ustedes han leído el cuento de Hansel y Gretel, llamado a veces en español: Juanito y Margarita? En el cuento Hansel deja migajas de pan en el bosque para que lo guiara a él y a su hermana de regreso a su casa, pero no pudieron encontrar el camino porque los pájaros del bosque se comieron las migajas de pan.

            Algo similar pero más profundo podemos ver aquí. Dondequiera que Jesús iba dejaba rastros confirmando su misión divina con milagros los cuales eran emblemas del poder sanador de su doctrina y de las influencias del Espíritu que acompañaban a la misma.

            Mateo nos habla acerca del ministerio de Jesús en Galilea. Estos son los años de su fama que duran alrededor de 16 meses. ¿En qué consistió su ministerio? En tres cosas: enseñar, predicar y sanar. Veamos.

I. Enseñando y predicando

            En el versículo 23 tenemos la descripción que Mateo nos da del ministerio de Jesús. El vino para enseñar y a predicar. ¿Por qué? Porque el pecado ha afectado la totalidad de nuestro ser: nuestra voluntad, nuestras emociones y nuestra mente. La obra de reparación que Cristo vino a hacer lo es por medio de la transformación de todo nuestro ser. Y el medio principal lo es por medio de la mente. Esto no es pensamiento positivo. Esto es una restauración por el poder omnipotente de Dios. No es sabiduría de los hombres sino sabiduría de Dios.

            Ahora bien Jesús vino a enseñar. ¿A enseñar qué? El vino a revelar al Padre. El vino a enseñar sobre el reino de los cielos. A revelar la voluntad de Dios. A revelar el plan de la salvación. Y a enseñarnos todo lo que sea necesario conocer para vivir para agradar a Dios. Por tanto su ministerio de enseñanza es medular a la obra de salvación y santificación. Y nos dice Mateo que Jesús enseñaba en las sinagogas. ¿Por qué allí? Porque ese el lugar de culto público. Y era la costumbre de Jesús estar allí cada día de reposo, como nos enseña Lucas 4:16 “en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre” o práctica.

            ¿De dónde vienen las sinagogas? La palabra sinagoga significa congregación. Las sinagogas tuvieron su origen durante la cautividad babilónica cuando el pueblo no podía adorar en el templo ni ofrecer sacrificios. Estas fueron creadas para mantener la adoración moral o espiritual centradas en el estudio de la Torah o la ley de Dios. Durante el NT tales reuniones incluían la lectura de las Escrituras por calendario, oraciones leídas, el recitar el credo, la predicación (homilía), cantar y la bendición sacerdotal. Se podía levantar una sinagoga si en el lugar contaba con diez hombres. Ese era su núcleo básico.

            ¿Por qué Mateo habla de las sinagogas de ellos? ¿Acaso Jesús no era judío? Al decir las sinagogas de ellos Mateo pone una distancia entre Jesús y el judaísmo. Jesús era judío pero el cristianismo es algo distinto del judaísmo. Por eso no debemos sentirnos que estamos equivocados y lejos de la verdad cuando vemos que nosotros no seguimos las prácticas modernas de judaizar en algunas iglesias evangélicas. Nosotros somos una iglesia cristiana no judía. Somos algo distinto aunque relacionados con el judaísmo no somos lo mismo.

            Ahora bien, Jesús vino a enseñar y nosotros a aprender de Él. Un discípulo es uno que se somete a que su mente sea cambiada por las palabras de Jesús. Nuestra mente necesita cambio. Necesitamos ser enseñados para poder ser sanados. La palabra es el medio de santificación. Pero no va a haber cambio a menos que la creamos, la obedezcamos, oremos por ella y nos la apliquemos. Ese es nuestro deber.

            Jesús vino también a predicar, a predicar el evangelio del reino, es decir, las buenas nuevas del reino a los que no conocen el evangelio. Las buenas nuevas no es Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida. Ese no es el mensaje. Las buenas nuevas o el evangelio comienza con una declaración del pecado del hombre y la ira de Dios. Claro está, lo hermoso de la Palabra de Dios y del sistema de doctrina que enseña la Biblia es que en última instancia puedes comenzar en cualquier punto. Y si has entendido bien te debe llevar a los tres elementos básicos de ese mensaje: somos pecadores, solo Cristo salva, tienes el deber de creer y arrepentirse de sus pecados hoy. Y explicarle qué es creer, qué es arrepentirse, qué es recibir a Cristo como Señor y Salvador.

            Jesús vino a enseñar y a predicar. El vino para darnos a conocer la verdad acerca de nosotros mismos, de la realidad del pecado en el mundo y en nuestra vida y de acerca de cómo podemos ser salvos de nuestro peor enemigo: el pecado. Y lo maravilloso de Cristo es que él no se quedó sentado en la sinagoga esperando que todos vengan a Él. No. El salió de las cuatro pared. El no esperó que vinieran a Él. El fue a buscar y salvar lo que se había perdido. Por eso nos dice Mateo que Jesús recorrió toda Galilea. Mira la misericordia de Jesús. Él sabe nuestra condición. Él sabe cuáles son nuestras necesidades y Él se adelanta a ellas. ¿Por qué recorrió toda Galilea? El salió y recorrió toda Galilea por amor y compasión a los que se pierden y a los que sufren. Dejándonos con esto ejemplo. ¿Cómo así? Debemos ir a los lugares cercanos a uno para hablar la Palabra de Dios. Posteriormente Jesús le dará a la iglesia la comisión de predicar el evangelio en Jerusalén, en Samaria y hasta lo último de la tierra. Aplicado hoy día sería: mi familia inmediata (mis hijos, esposa, esposo, los que viven bajo mi techo, mi hermanos, primos, mis vecinos, mis compañeros de trabajo, la comunidad alrededor de la iglesia, etc.). Ve por amor a las almas perdidas, ve por compasión a los que sufren y lleva contigo el evangelio del reino.

II. Sanar

            V. 23c-24.  Jesús vino sanando toda enfermedad y dolencia. Cada una de estas actividades evidenciaba que el reino se había acerado.

            El versículo 23 es un resumen del ministerio de Jesús: enseñar, predicar y sanar. El versículo 24 es explicación de lo que significa sanar toda enfermedad y dolencia. Y el versículo 25 es el alcance de la fama que tuvo Jesús. Aquí tenemos el ministerio de Jesús en su momento de gloria o fama. El cual no durará mucho.

            Hermanos, Jesús vino a sanar toda enfermedad y dolencia. Su obra de sanidad era una ilustración del poder del evangelio, del poder sanador de su Palabra, del poder sanador de su obra de salvación. Jesús vino a revertir los efectos de la caída. El no solo vino a tratar con la culpa del pecado sino también con la miseria del pecado. Sus actos de milagro fueron parte de su ministerio de compasión a la humanidad caída.

            Pero fueron hecho también para confirmar que Jesús es un enviado de Dios, un profeta de Dios y por tanto tienen que oír su mensaje. Confirman que Jesús es el Profeta enviado por Dios. Lo dijo así Nicodemo en Juan 3:2 “Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.” Juan 5:36 “Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.”

            Y revelan algo más. Revelan el poder de Jesús como el único salvador del mundo. Hermanos, tales milagros de sanidad nos enseñan algo grande: solo Jesús puede sanar las enfermedades de nuestra alma. Las enfermedades del cuerpo son un mensaje: el mundo yace bajo la maldición fruto del pecado. Así como la fiebre da un mensaje: aquí hay algo que no está bien. Tales enfermedades físicas dan un mensaje: aquí hay algo malo: estamos bajo la maldición de Dios. Nuestra alma está enferma. ¿Enferma de qué? Enferma del pecado. ¿Quién puede curar tal enfermedad mortal? Solo Jesús. Solo El tiene poder sin límite. Lo vemos porque El sanó inmediatamente toda enfermedad. El sanó toda clase de enfermedades. Y Mateo las enumera para que no halla duda al respecto.

            Y nos dice que Jesús sanó diversas enfermedades. Por ejemplo: sanó dolencias o males. La palabra en griego es kakos: males. Es sinónimos de enfermedades. Como cuando decimos me siento mal, kakos. Sanó a los atormentados. ¿Qué significa? La palabra en griego es [βάσανος,] dolor severo, posiblemente crónico, intenso y angustiante. Esa persona vive atormentada por ese dolor. No la deja vivir. Sanó a endemoniados. Poseídos por demonios. Posteriormente hablaremos más sobre esto. Pero no olvidemos, Satanás es un ser real y él puede habitar en una persona. Jesús los sanó. Sacó los demonios de esas personas. Sanó a lunáticos. Lit. azotados por la luna. La idea es de enfermedades mentales. Posiblemente epilépticos. O los que padecen de convulsiones. En Mateo 17:15 se usa la misma palabra y la descripción de lo que ocurrió es evidencia de epilepsia. Sanó a paralíticos, sea incapacidad muscular y esqueletal.

            Y nos dice Mateo que todos ellos fueron sanados. Jesús es nuestro sanador. El sana enfermedades físicas, emocionales o espirituales. La autoridad de Jesús no tiene límites ya que sanó a muchos de todo tipo de enfermedades y condiciones.

            Mira su misericordia y su poder. El vino y sanó totalmente, no parcial mente sino totalmente.  El sanó gratuitamente. Él fue a buscar a los necesitados. Él fue, él salió. El buscó. El sanó a todos sin importar su raza, condición económica o social. El es el Salvador del mundo.  ¿Y nosotros saldremos de las cuatro paredes? ¿Haremos llevar esa palabra por medio de libros, sermones, tratados, testimonios, biblias? ¿Oraremos por la conversión de nuestros hijos, cónyuges, familiares, vecinos, amigos? ¿Les traeremos la palabra a ellos? ¿Iremos a ellos o haremos algo distinto a lo que Jesús hizo: nos sentaremos a esperar que lleguen? Espero que no.

III. Fama

            Mateo nos dice que la fama de Jesús se extendió por Siria, la parte norte de Palestina, un área pagana. Y también nos dice en el V. 25 que se extendió por Decápolis. ¿Decápolis? Se llaman así porque son 10 ciudades o pueblos al este de Galilea. Y su fama se extendió “al otro lado del Jordán”, es decir, a la Transjordania, a la parte este del río Jordán, y en tiempos bíblicos llamada Perea. Lo que está al oeste del Jordán se llama la Cisjordania. Allí está Jerusalén, Belén. etc.

            Nos dice Mateo que “Y le siguió mucha gente”. Pero no todos los que lo siguieron eran verdaderos discípulos. Muchos responden al evangelio por muchas razones. Muchos porque buscaban liberación de alguna aflicción del cuerpo o de la mente, pero no del pecado. Lo mismo sucede en nuestros días. Muchos vienen a las iglesias buscando liberación de sus problemas, de sus necesidades, pero no quieren admitir que su problema mayor es el pecado. Ese es nuestro problema principal y nadie absolutamente nadie puede sanarnos de él excepto Jesús.

            Hermanos, Jesús para enseñar y predicar acerca del evangelio. La iglesia que sigue a Cristo se esmerará en enseñar y predicar. Y saldrá de las cuatro paredes para proclamar que solo Jesús sana de toda clase de pecado: sea alcoholismo, fornicación, idolatría, odio, envidia, egoísmo, egocentrismo, maldad, adulterio, homosexualismos, soledad. Como dijo Jesús en Juan 4:13-14 “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

Sermón: Mateo 4:18-22 Pescadores de Hombres

Mateo 4:18-22 “Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 19 Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. 20 Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. 21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.”

 

            Yo he conocido a personas que son apasionadas por la pesca. Ellos se desviven por la misma. Yo nunca he pescado. La pesca no es algo fácil. Se requiere mucha paciencia, arduo trabajo y muchas veces se trabaja mucho y se logra poco o nada.

            En los tiempos bíblicos la región de Galilea era una rica en la pesca. Se habla de que habían 20 áreas dedicadas a la misma. La red que mayormente usaban era la que es circular de 20 a 25 pies a la cual amarraban plomo en los extremos para que al lanzarla al lago se desplegara y se hundiera atrapando a los peses en el camino.

            En el pasaje que tenemos Jesús ha iniciado su gran ministerio en Galilea. Y de las primeras cosas que Jesús hace es escoger a aquellos que no solo van a ser sus discípulos sino también aquellos que van a llevar a todas partes el mensaje de salvación. Jesús vino a establecer el reino de Dios aquí en la tierra. ¿Cómo lo iba a hacer? No lo iba a hacer solo. Cómo lo hace. Jesús, el Rey, expande su reino por medio de discípulos totalmente comprometidos con él. A ellos él llama. Y ellos responden sin demora a su llamado.

            Veamos en primer lugar el llamado.

I. Llamado

            Mientras Jesús caminaba junto al mar de Galilea, llamado en la Biblia el mar de Cineret y el de Tiberias, el cual no es un mar sino un lago de aproximadamente 13 millas por 7, vio a dos pares de hermanos, a Simón llamado Pedro y a Andrés su hermano y a Jacobo hijo de Zebedeo y a Juan su hermano. Simón y Andrés echaban la red al mar porque eran pescadores. Y Jacobo y Juan remendaban sus redes, porque eran pescadores y las estaban arreglando luego haber pescado. Y ambos grupos de hermanos Jesús los llamó. Y les dijo: “Venid en pos de mí”. ¿Qué quiso decir Jesús con estas palabras? Lo primero que debemos entender es que éste no es un llamado general a la fe en Cristo. Ya estos hermanos conocían a Jesús posiblemente un año antes y habían sido convertidos. En Juan 1:40-42 se nos dice lo siguiente: “Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. 41 Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). 42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)”. Y aunque conocían a Jesús ellos habían continuado con su modo de vida el cual era ser pescadores de profesión. ¿Entonces qué tenemos aquí en Mateo 4:19? El llamado de Jesús a estos discípulos lo es al ministerio de la Palabra, en este caso al apostolado y no solo al discipulado. ¿Por qué Jesús llama a algunos a ser apóstoles? Jesús, el Rey, ha comenzado a predicar el evangelio del reino. Él ha comenzado a llamar a los pecadores al arrepentimiento. El reino de los cielos se ha acercado con la venida de Jesús. La salvación ha llegado con la venida de Jesús y la respuesta correcta es arrepentirnos de nuestros pecados. Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Esa es la voluntad de Dios. Ese es el plan eterno de Dios realizado en la historia. Pero para llevar a cabo ese ministerio de expandir su reino Jesús escoge sus primeros discípulos y los hace ministros de la Palabra, apóstoles, para que ellos sean el medio primordial para la salvación de pecadores.

            De este pasaje aprendemos que no todos son llamados a ser pescadores de hombres como ministros de la Palabra. El contexto del pasaje es el llamado que Jesús hace a ciertos discípulos a los cuales hace apóstoles. No todos fueron llamados a ser apóstoles sino dentro de los discípulos a solo 12 de ellos.

            Hermanos, todo ministro de la Palabra ha sido llamado a ser pescadores de hombres. Han sido llamados a ser el medio principal para llamar a los pecadores a la conversión y salvación. De aquí hermanos cuán importante es ese ministerio. No es un ministerio inventado por los hombres. Fue Jesús mismo quien escogió a sus discípulos y los hizo ministros. Lo mismo pasa ahora. Jesús llama a algunos para ser sus ministros para la salvación de pecadores. Por eso Jesús les dice: “Y os haré pescadores de hombres”. Hermanos, solo Jesús hace ministros de la Palabra. Jesús es quien llama a algunos al ministerio de la Palabra. Es El quien les capacita con dones y gracias que los capaciten a servir. Y Él lo hace porque como Rey El expande su reino por medio de sus discípulos y especialmente por medio de sus ministros. Jamás despreciemos tal ministerio que es un ministerio que revela el deseo de Jesús de salvar pecadores.

            Hermanos, el ministerio existe para evangelizar y discipular a los convertidos. Jesús les llamó para ser pescadores de hombres, es decir, para que se dediquen a evangelizar.  El ministerio existe para la gloria de Dios, para que Dios sea adorado aquí en la tierra y luego en los cielos. Pero tal adoración no existe sin adoradores. Y nadie es adorador sino solo los convertidos. Por eso el ministerio existe para el ser medio para que Dios sea adorado aquí en la tierra por medio de los pecadores que son salvados. Jesús extiende su reino por medio de sus discípulos que Él llama a la salvación. Y especialmente extiende su reino por medio de sus ministros.

            Vemos que Jesús nos enseña que la manera correcta de llevar a cabo este ministerio es seguir a Jesús. “Venid en pos de mí”. Lit.: “Sigue detrás de mí”. Y para ello debemos preguntarnos: ¿Mi pastor sigue a Jesús en su ministerio? ¿Lleva a cabo su llamado en imitación a Jesús?

            Hay algo más. Jesús les dice que le sigan, y esto implica discipulado. ¿Qué es un discípulo? Un discípulo es un seguidor de Jesús. Uno que se dedica en cuerpo y en alma a aprender a vivir, a pensar, y a hablar como Jesús habló.  Un discípulo es un creyente. No se puede ser creyente sin ser discípulo de Cristo. Todo ministro es un discípulo y un creyente. Y todo creyente es discípulo aunque no sea ministro de la Palabra. Pero no se puede ser creyente sin ser discípulo. Ha diferencia de los demás rabís o filósofos que los discípulos escogen su maestro, es Jesús quien escoge sus discípulos. Es El quien los llama así. Y es a ellos que El les da el privilegio de conocerle salvadoramente. Y ellos son sus discípulos. Ellos tienen la responsabilidad de aprender de Cristo. ¿Qué cosa? Todo lo que Cristo ha revelado en el Antiguo y Nuevo Testamento. O como Jesús dijo: ellos deben guardar todo lo que Jesús les ordenó que aprendieran. Como dice Mateo 28:19 “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”.

            Y estos que Jesús llama responden al llamado de Cristo. ¿Cuál fue su respuesta?

II. Respuesta

            ¿Cuál fue su respuesta? Total dedicación al ministerio. V. 20 “Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.” Seguir a Cristo como ministro requiere total dedicación al ministerio. Para ellos conllevó el dejar su profesión segura y embarcarse en un trabajo arduo e inseguro. Conllevó cambiar totalmente su modo de vida para seguir el llamado de Jesús.

            Pero hay algo más. El llamado de Jesús va por encima de trabajo secular y deberes familiares. V. 22 “Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.” Jacobo y Juan no solo dejaron al instante, con prontitud, sin demora, la barca, es decir, su profesión como pescadores sino dejaron también a su padre, a su familia con miras a seguir a Jesús. Fidelidad a Jesús requiere que lo pongamos a El por encima de nuestras relaciones personales. Claro está, ellos no lo hicieron alocadamente. Ellos no abandonaron a su padre y que Dios reparta suerte. Su padre Zebedeo pertenecía a la clase media baja porque nos dice Marcos 1:20 que Zebedeo tenía empleados bajo su cargo, “Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.”

            Hermanos, Jesús expande su reino por medio de discípulos totalmente comprometidos.

            Iglesia de Cristo mira el amor de Jesús en su deseo de salvar a pecadores. Antes de ser cristiano tú eras como un pez en el agua. El agua era tu ambiente. Pero era un agua de pecado. Y cual pez nadabas en esa corriente de pecado. Y cual pez tu destino era ser pescado para ser matado y consumido, para ser destruido. Pero Jesús en su misericordia vino a pescarte. Pero no para matarte sino para darte vida. Y su misericordia sobre este mundo se ve que El llama todavía a discípulos como ministros para ser el medio por el cual los pecadores son pescados, son llevados al reino de Dios.


III. Aplicación

            Jesús llama a cada uno de los creyentes a ser su discípulo. Discípulo y creyente son sinónimos en la Biblia. No se puede ser creyente sin ser discípulo. Tú eres un discípulo de Cristo y como discípulo Jesús te llama a un total compromiso con la extensión del reino. ¿Por qué? Porque Jesús extiende su reino por medio de discípulos totalmente comprometidos. Si tú no estás totalmente comprometido con extender el reino de Jesús estás faltando a Jesús. Porque Jesús llama a todo discípulo a un total compromiso con extender su reino. Esto no es solo de los ministros de la Palabra.

            Antes de que Andrés fuera un apóstol él llevó a su hermano Pedro a los pies de Jesús. Ya lo vimos en Juan 1:41 “Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).” De igual manera la mujer samaritana cuando Jesús se revela como el Mesías nos dice Juan 4:28-30 “Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.” Cuando Cornelio mandó a buscar a Pedro para que le hablara el mensaje de salvación que un ángel le había dicho ¿Qué hizo? Fue diligente y mandó a buscar a toda su familia y amigos para que oyeran el evangelio de parte del apóstol Pedro.  Hechos 10:24 “Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.” Podemos seguir multiplicando pasaje tras pasaje probando que Jesús extiende su reino por medio de discípulos totalmente comprometidos con el reino.

            Por tanto hermanos, qué estás haciendo para extender el reino de Jesús. Jesús vino por amor a ti y dio su vida para salvarte. ¿Salvarte de qué? De la ira de Dios, de una justa condenación. Y él llama a discípulos como ministros para ser el medio principal para pescar a pecadores. Pero tú también tienes una responsabilidad de extender su reino. Da por gracia lo que por gracia has recibido. Esa es también tu responsabilidad. Sé como Andrés, sé como la mujer Samaritana, sé como Cornelio. Muestra el mismo amor salvador de Cristo a los perdidos que están cerca de ti. Jesús tuvo compasión de ti cuando estabas perdido. Es hora de que muestres esa misma compasión por los que se pierden sin Cristo.

            Pero alguien me dirá: ¿yo no sé como hacerlo? Ni los apóstoles tampoco. Por eso Jesús les dijo yo os haré pescadores de hombres. Jesús les proveyó entrenamiento. Jesús los preparó para la tarea. Él les discipuló. Hermanos, esta iglesia provee preparación al mismo de muchas maneras. Cada vez que vienes a la iglesia eres expuesto a la enseñanza del evangelio por medio de la predicación, el estudio bíblico y la escuela dominical. Y esto te prepara para entender mejor el evangelio para poderlo compartir. El Espíritu Santo está en ti que te capacita para entender y amar a Jesús y su evangelio. Pero aparte de eso hay un ministerio de evangelismo en la iglesia que te capacita cómo hacerlo. ¿Qué vas a hacer al respecto? Honra a Jesús, demuéstrale tu amor y agradecimiento al ser un discípulo totalmente comprometido con expandir el reino de Jesús porque ese el medio que El utiliza. Nosotros somos el medio para salvación. No seas hallado falto para con Jesús. Nunca es tarde para poner por obra la voluntad de Dios.

            Quiera Dios que podamos como creyentes hacer nuestras las palabras de Proverbios 11:30 “El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio.” No solo sabio. Es fiel a Jesús.

Sermón: Mateo 2:13-23 Dios se burla de sus enemigos

Mateo 2:13-23 “13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. 16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. 17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: 18 Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron. 19 Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, 20 diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. 21 Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. 22 Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, 23 y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.”

 

            “Cuando yo muera, yo quiero la muerte de por lo menos un líder de cada familia para que así toda la nación haga lamentación durante mi muerte”. Esta orden fue dada a los soldados romanos por Herodes el Grande antes de morir. Gracias a Dios nunca fue puesta en acción.

            Esa es la clase de hombre que fue Herodes el Grande. Un hombre que mandó a matar a tres de sus hijos y a su esposa por mera sospecha de traición. Por eso no es nada extraño que él hubiera dado orden de matar a los niños menores de dos años en Belén y en las ciudades alrededor. Y aunque no hay evidencia externa, no hay récord alguno de esa matanza, no deja de ser cierta por el hecho de la clase de hombre que era Herodes el Grande.

            Desde Génesis vemos cómo la simiente de la serpiente busca por todos medios destruir a la simiente de la mujer. El no desea que nazca el Salvador del mundo. El va a mover cielo y tierra buscando frustrar los planes salvadores de Dios. Pero Dios es Rey soberano. Y su plan de redimir a la humanidad jamás sería impedido. Dios se propuso redimir a la humanidad por medio de uno que fue menospreciado, por medio de un que sufrió incluso desde la misma niñez. El mundo odia a Dios, pero Dios vence. Veamos esa lucha y su resultado.

I. El Mundo busca Matar al Mesías

            Si nos fijamos bien en toda esta perícopa, es decir, en toda esta sección hay un énfasis en la muerte. La palabra muerte o palabras relacionada se mencionan en este pasaje unas siete veces. V. 13 “Herodes buscará al niño para matarlo.” V. 15 “y estuvo allá hasta la muerte de Herodes”. V. 16 “se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años”. V. 18 “Y no quiso ser consolada, porque perecieron”. V. 19 “Pero después de muerto Herodes”. V. 20 “vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño.”

            ¿Por qué se menciona tanto esto? Porque el mundo odia al Rey Jesús. El mundo busca destruirlo. Y su odio es tal que no pueden estar tranquilos hasta tanto lo logren.

            Después que los magos se apartan de Jesús un ángel le habla en sueños nuevamente a José y le dice que tienen que huir de allí hacia Egipto. ¿Por qué? Porque Herodes buscará al niño para matarlo. ¿Por qué huir a Egipto? Egipto se había convertido en un centro de refugio para los judíos desde hacía mucho tiempo. Estaba fuera de la jurisdicción de Herodes. Y se calcula que había una comunidad de un millón de judíos viviendo allí para esa época.

            Y José como un hombre justo que era no chistó en obedecer. Ya hemos visto su carácter. Tres veces en esta pequeña sección se menciona lo pronto de José en obedecer. Ese es el carácter de un genuino hijo de Dios. Si Dios ha hablado ¿quién soy yo para no obedecer con prontitud? El no le importó lo difícil que era la tarea: la de tener que huir en medio de la noche, la de abandonar a prisa su modo de vida, la que realizar un viaje arduo con un niño pequeño, la de vivir como fugitivo. La prontitud de su obediencia revela la reverencia y respeto que debe caracterizar a todo hijo de Dios. El no consultó con carne ni sangre. El solo obedeció.

            Cuando Herodes se vio burlado por los magos ordenó la muerte de todo niño menor de dos años no solo en Belén sino en las ciudades o pueblos de su alrededor. ¿Qué habían hecho estos niños: posiblemente entre 12 a 20 niños para merecer ese trato de Herodes? La respuesta es ninguno. Pero este pasaje nos enseña que el mundo odia tanto a Jesús y su reino que están dispuestos a cometer los crímenes más inhumanos e injustos posibles con tal que Cristo no reine. ¿Acaso no sucede eso en nuestros días de cómo el mundo persigue a los cristianos y se levanta contra todo lo que tiene que ver con Jesús y sus leyes? La semana pasada mataron a varios cristianos cópticos en Egipto. ¿Por qué? Por ser cristianos, por ser seguidores de Cristo, por proclamar el evangelio de Jesús. Hace dos meses atrás liberaron por medio del presidente Trump a un pastor evangélico que llevaba ministrando 20 años en Irán y fue acusado de ser espía. Y recientemente encarcelaron a otro ministro evangélico en Irán con cargos parecidos. ¿Quiénes son ellos? Ellos son tus hermanos. Ellos son en un sentido carne de tu carne y hueso de tus huesos. ¿Sufres cuando sufren? ¿Te afliges de su aflicción? ¿Dónde está nuestro sentido de catolicidad, de que somos una sola iglesia, la Iglesia de Cristo? ¿Qué podemos hacer? Orar por ellos. Estar pendientes de sus ministerios. Apoyar sus ministerios.

            Después de vivir un tiempo en Egipto, de haber consumido los regalos que les trajeron los magos y de José haber conseguido un trabajo allí, se le aparece un ángel a José en sueños y le dice que regrese a Israel. Y José busca regresar de nuevo a Judea, posiblemente a Belén. Pero viendo que a la muerte de Herodes uno de sus tres hijos, Arquelao, el más sanguinario de los tres, tuvo temor y dirigido por una revelación se fue a vivir a Nazaret, de dónde él y María eran.

            ¿Por qué esa decisión? En parte, porque entendían que Arquelao, quien poseía el mismo corazón sanguinario de su padre buscaría a Jesús para matarlo. Arquelao se convirtió en etnarca (un título por debajo de rey) con la promesa de César de hacerlo rey si gobernaba bien. Nunca lo logró porque era un hombre terrible como administrador y sanguinario sin piedad alguna. Una vez ordenó la muerte de 3 mil judíos sin pensarlo dos veces. Por eso “reinó” o gobernó por 10 años y los romanos lo depusieron.

            Pero aunque el mundo odia a Jesús y no desea que El reine sobre ellos. Decimos que…

II. Nada Impide que Dios Cumpla sus Planes

            Todo el énfasis de este pasaje lo es en cómo Dios cumple sus planes por encima del odio y la oposición del mundo. Tres veces en este pasaje se nos dice que esto ocurrió para que se cumpliese lo que Dios ya había revelado.

            El primero que se menciona es la huida de Jesús a Egipto, V. 15 “y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo”.  Su huida a Egipto nos dice Mateo no ocurre por la casualidad (no hay casualidad en un mundo gobernado por Dios) sino para que se cumpla lo que Dios había revelado al profeta Oseas en Oseas 11:1. Y sin entrar en muchos detalles exegéticos, el énfasis de Mateo es así como Dios llamó al pueblo de Israel a que saliera de Egipto para preservar su vida de igual manera yo he llamado a Jesús, el verdadero Israel, a Egipto para preservar su vida.

            Hermanos, nada de lo que sucede, sucederá y sucedió en la vida de Jesús fue por pura casualidad. Todo es parte del plan soberano de Dios. Aún aquellas cosas que parecen impensables, horribles e injustas han sido orquestadas por Dios para la salvación de tu vida, oh creyente. De igual manera suceden muchas cosas en nuestra vida que no podemos entender y hemos tomado muchas decisiones que han sido acompañadas de mucha inseguridad. Con todo si miramos atrás podemos ver la mano de Dios guiando nuestra vida. En estos días se anunció el cierre de tres tiendas de K-mart. Una de ellas es la de San Patricio. Esa era la farmacia que Irma iba a trabajar si aceptaba la oferta de trabajo. En cambio ella optó por trabajar en la cárcel, con menos salario, pero libres los fines de semana, especialmente los domingos. Cuando miramos el anuncio podemos decir Dios la dirigió a la cárcel. Posiblemente si hubiera escogido K-mart estaría hoy desempleada. Dios dirige nuestras vidas así como dirigió la vida de Jesús para preservar su vida.

            El segundo cumplimiento se da con referencia a la masacre de los niños en Belén y en sus alrededores. Y nos dice Mateo V.17-18 “17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: 18 Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.” Nos dice Mateo que esto que ocurrió es en cumplimiento de lo que dijo el profeta Jeremías en Jeremías 31:15. Veamos el pasaje. Jeremías habla en ese pasaje con respecto al exilio del pueblo de Israel hacia Babilonia. Raquel es considerada la madre de la nación judía así como Jacob o Israel es su padre. Su lloro es la angustia y sufrimiento de que sus hijos o sus descendientes de Israel serán “destruidos” al ser llevados cautivos a Babilonia. Pero el pasaje en Jeremías habla también de una restauración del pueblo de Israel. Así que esta profecía se da en el contexto de la esperanza de restauración. Miremos Jeremías 31:16-17 “Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo. 17 Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra.”  ¿Qué es lo que Mateo quiere enseñarnos? D.A. Carson: “Por encima de las lágrimas derramadas en Belén por el crimen atroz, el Mesías ha escapado de Herodes y al final reinará.” Hermanos, nada frustra el plan. Y todo esto nos debe recordar el Salmo 2 que hemos venido estudiando. Aunque las naciones todas se unan contra Jehová y su Ungido, Jehová se burlará de ellos y pondrá siempre su Rey en Sion.

            ¿Qué nos enseña todo esto? Nada frustra lo que Dios ha preparado para ti. El envió a su Hijo para salvarte y El lo logró. El ha enviado a su Espíritu para santificarte y lo logró. Y todos los planes de Dios para tu vida son en Jesús el Sí y en El Amén. Y aunque el mundo y Satanás e incluso nuestra propia carne busquen frenar los planes de Dios jamás lo lograrán. Nada ni nadie evitará que Dios te bendiga y te lleva a la gloria.

            Y en tercer lugar…

III. El Plan de Salvación lo es por Jesús el Menospreciado

            El mundo tiene una idea de cómo debe ser el Salvador de la humanidad. Si Jesús es el Salvador él debe ser una persona de bonita apariencia, de físico corpulento, capaz de dominar a sus enemigos por la fuerza, haciendo que todos vean su fama y poder.

            En cambio Dios nos revela que el Salvador de nuestra vida fue un hombre experimentado en quebrando. El vino para sufrir. Ni Herodes, ni los líderes judíos le dieron la honra que él merecía. Desde niño ha estado sufriendo. No nació en un mesón sino en un establo. Su cama fue un pesebre, el lugar en donde se le pone comida a los animales. Fue perseguido desde niño. Y fue a vivir a Nazaret ¿para qué? V. 23 “para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.” No hay un pasaje en el AT en donde se citen estas palabras. Pero todo los profetas anunciaron que el Mesías sería despreciado. El no viviría en Belén, en la ciudad del gran rey. El viviría en Nazaret, un lugar menospreciado. Esto nos debe recodar las palabras de Isaías 53:2-3 “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” Pero este que ha sido odiado y menospreciado por el mundo entero ha venido a ser cabeza del ángulo. Y es por su muerte y resurrección que el mundo puede tener vida eterna.

            ¿Sabes qué? A veces nosotros podríamos también menospreciar a Jesús. El se acerca a nosotros por medio de su Palabra. Él se acerca a nosotros por medio sus promesas, él se acerca a nosotros por medio de la morada de su Espíritu Santo, él se acerca a nosotros por medio de los sacramentos, él se acerca a nosotros al contestar nuestras oraciones. ¿Y cómo nosotros nos acercamos a Jesús? Nos acercamos a Jesús cuando, cuales José, somos prontos en obedecer; cuando creemos a sus promesas; cuando nos identificamos con él y sin temor decimos yo soy cristiano; cuando acudimos a El para que nos salve de toda angustia, temor, tentación, pecado, ira, depresión, etc.  

            El mundo odia a Jesús y busca por todos los medios que él no reine. Pero aunque el mundo busca destruirlo los planes salvadores de Dios siempre se cumplen por medio de Jesús. Y aunque por muchos es menospreciado para nosotros Jesús es nuestro Rey. El es nuestra vida.

Mateo 1 y 2 ¿Cómo conozco la voluntad de Dios?

Mateo 1 y 2

 

            Continuamos con nuestro estudio de todo el evangelio de Mateo. Ya hemos estudiado todo el capítulo 1 y parte del capítulo número dos. Me acerco a este sermón partiendo de la premisa de que has estado aquí y has aprendido de los primeros tres sermones y has leído estos primeros dos capítulos. Es por eso que no hemos leído ningún pasaje como siempre hacemos sino que damos por presumido que conoces esa porción de las Escrituras porque has estado aquí.

            Me imagino que a ti te ha pasado como a mí que hemos visto cosas increíbles y sobrenaturales en estos dos capítulos. Y una de las cosas que me ha llamado la atención, y me imagino que a ti también te la ha llamado, es el hecho de que Dios dirigió de una manera sobrenatural la vida y las decisiones de algunos de los personajes bíblicos estudiados. Por ejemplo vimos que Dios en su providencia orquestó el árbol genealógico de Jesús de tal manera que Jesús el Cristo fuera de la descendencia de David y de Abraham según la carne, 1:1-17. Vimos que cuando José había decidido divorciarse de María que un ángel del Señor le habló en sueños sobre lo que Dios estaba haciendo en la vida de ella y su embarazo. Y le reveló cuál debía ser su nombre y su significado, etc. 1:18-25. Vimos también cómo Dios en su providencia dirigió a los magos a Jerusalén por medio de una estrella. Y allí en consulta el rey con los líderes o expertos en la ley de Dios fueron dirigidos a la ciudad de Belén donde la Palabra escrita de Dios, por medio del profeta Miqueas, revelaba que allí era donde nacería el guiador o gobernante que pastorearía al pueblo de Israel, según la versión LBLA, 2:1-12.

            Fíjate cómo Dios dirigió la vida de los descendientes de Jesús, la vida de José y María, la vida de los magos para llevar a cabo la voluntad de Dios. Dios les habló por sueños y ángeles. Dios los dirigió por medio de una estrella. Dios los dirigió por medio de la enseñanza de los líderes del pueblo de Dios.

            Así que la pregunta es obligatoria. ¿Debemos esperar que Dios nos guie de esa manera hoy día? o más bien el punto principal es ¿Cómo yo conozco la voluntad de Dios para mi vida? Ellos hicieron la voluntad de Dios pero fueron dirigidos, guiados por Dios de una manera sobrenatural. Yo también deseo hacer la voluntad de Dios. ¿Cómo yo conozco la voluntad de Dios para mi vida? ¿Debo cambiar de trabajo? ¿Qué debo estudiar? ¿Con quién me debo casar? ¿Cuándo me debo someter a una operación? Son preguntas que todos nosotros nos hacemos a diario.

            Los primeros dos capítulos nos dan la respuesta a ello. Sacando lo que fue exclusivo de ellos ya que el Mesías ya nació y no tenemos que ir a Jerusalén para encontrarlo allí. Contestamos a la pregunta ¿Cómo yo conozco la voluntad de Dios para mi vida?

I. Cuando somos guiados por la Palabra de Dios

            Fíjate que la Palabra de Dios es céntrica en todo lo que se ha estudiado. Dios había prometido que el Cristo nacería de la descendencia de David y de Abraham. Eso es lo que Dios había hablado y revelado desde el AT. A Abraham Dios le dijo en Génesis 22:18 “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” A David Dios le dijo en 2 Samuel 7:12-13 “Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.” El pueblo de Israel esperaba la venida del Mesías porque Dios lo había dicho que El nacería de Abraham y de David según la carne.

            A José Dios le habló sobre lo que tenía que hacer con María y el niño que llevaba en su vientre. Mateo 1:20 “he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo”. El ángel es solo el instrumento para dar a conocer la voluntad de Dios. Lo que lo guiaba no era el ángel sino la Palabra de Dios que El reveló por medio de un ángel. Lo mismo sucede en la iglesia. Lo que debe guiar a tu vida no es el pastor en sí mismo sino la Palabra de Dios que debe salir fielmente de los labios del pastor.

            Aunque no sabemos cómo los magos del oriente sabían del nacimiento del Rey de lo judíos sí sabemos que el lugar en dónde iba a nacer ese rey era en Belén de Judea porque Dios lo había así revelado.

            ¿Qué nos enseña esto? Nos enseña que la iglesia siempre ha sido guiada por la Palabra de Dios. En tu vida y en la mía debemos ser siempre guiados por la Palabra de Dios. Dios es la verdad y por tanto su Palabra es la verdad absoluta. Dios es el único sabio Dios. El único que es sabio en este mundo. Tenemos confiar en la Palabra de Dios. Lo que tenemos en nuestras manos no es en última instancia la palabra de los hombres sino la misma voz de Dios en forma escrita. No deja de ser Palabra de Dios por ser escrita. Y ella es nuestra guía por excelencia. La iglesia siempre ha sido guiada por la Palabra de Dios. 

            La Palabra de Dios se encuentra hoy día en las Escrituras del A y NT, es decir la Biblia.  Ella nos revela todo lo que es necesario creer para ser salvos y también cómo debemos vivir.

            Pero ¿la Biblia no me dice con quién me debo casar? ¿Ni me dice qué trabajo debo escoger? Es cierto, la Biblia no va a esos detalles específicos. Pero sí da principios generales que son nuestra guía en la toma de decisiones. ¿Cómo entonces yo tomo decisiones? Usando los principios generales de la Biblia. Varios ejemplos, ¿Tengo un examen de matemática mañana y no he estudiado qué debo hacer? ¿Me hago el enfermo? ¿Corto clases?  La Biblia dice: no. No te hagas el enfermo porque la Biblia, la Palabra de Dios dice en el noveno mandamiento: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”, es decir no mentirás, Éxodos 20:16. ¿El examen es mañana? Sí. Este próximo pasaje debió haber guiado tus decisiones. Proverbios 27:1 “No te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día.” Tú no controlas el mañana ni sabes lo que será el mañana, por tanto como dicen en PR: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Debiste poner en prioridad tus estudios. No lo dejes para lo último. ¿Pero el examen es mañana? Fájate como nunca antes. Da el todo por el todo. Porque la Escritura dice: “En lo que requiere diligencia, no perezosos”, Romanos 12:11.

            Si te das cuenta la Palabra de Dios es nuestra guía y debe ser nuestra guía en todas nuestras decisiones. La iglesia siempre ha sido guiada por la Palabra de Dios. Pero esto requiere estudio diligente de la Palabra. Esto requiere que sometamos nuestra razón ante Dios y su Palabra. No seamos sabios en nuestra propia opinión.

II. Ponerlo todo en las manos de Dios

            Hermanos, de los primeros dos capítulos podemos ver que Dios dirige este mundo. Dios hace su voluntad incluso por encima del pecado de sus criaturas. Y aunque hay una dirección especial en estos capítulos por el hecho de quién iba a nacer, en la historia de la redención, no deja de reforzar lo que Dios enseña claramente en toda la Biblia: “Jehová reina, regocíjese la tierra”, Salmo 97:1. Nuestra vida está en la manos de Dios. El dirige todos nuestros pasos. Incluso él permite nuestras malas decisiones para enseñarnos con los golpes a vivir para Él.

            Y aunque Dios gobierna a todas sus criaturas y todas sus acciones, El tiene un cuidado providencial especial por ti gracias a la muerte y resurrección de Cristo. El ha planificado el todo de tu vida desde antes de la fundación del mundo. Por amor te llamó a la fe en Cristo, te regeneró, te santifica y te preserva a la gloria eterna. Como dice Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Y esto incluye todo lo que pasa en nuestra vida. Jesús dijo en Mateo 10:29-31 “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.”

            Por tanto, ten fe en la Providencia divina. Pero alguien preguntaría ¿pero yo prefiero que me dirija un ángel antes que tomar yo las decisiones? Hermanos, Dios hace las cosas con sabiduría. La dirección angelical, de la manera que vemos en los primeros dos capítulos, es con respecto a la historia de la redención. Dios se aseguraba con esto que nada iba a impedir que el Salvador del mundo naciera de una virgen en Belén de Judea y su entrada al mundo fuera una sobrenatural porque la persona que allí nace no es otro que Dios miso hecho hombre. Pero esa no es la manera común de Dios hacerlo. El desea que tú, quien eres su hijo, confíes plenamente en El como tu Padre. El te da su Palabra como guía y te ha dado una mente para que la uses en entender esa Palabra y la apliques a tu situación particular lo mejor que puedas. Claro está hay un sentido de inseguridad porque nosotros no sabemos qué pasará en el futuro. Pero Dios desea que tengas esa inseguridad en tu vida para que aprendas a descansar en El. Para que puedas decir con el salmista en el Salmo 20:7 “Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.”

            Confía en la Providencia divina y llévalo todo a Dios en oración. La oración es el reconocimiento de que Dios gobierna este mundo. Es un acto de adoración. Salmo 55: 17 “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz”. Llévalo todo a Dios en oración. El es el único que puede anchar tus caminos y es su bendición la que hace la diferencia en nuestras vidas.

III. Traerlo a la consideración de la iglesia

            Uno de los males que hay en nuestra cultura es el individualismo. Yo vivo mi vida como a mí me da la gana. Para ello tenemos que decir: cuidado con el individualismo. Todas nuestras decisiones no solo nos afectan a nosotros solos sino a otros también. Pensar de esa manera individualista no es bíblico, no es correcto. Dice Proverbios 11:14 “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.”

            Por tanto, es bueno y prudente consultar con hermanos maduros en la fe. No cualquiera sino hermanos maduros en la fe. Hermanos con experiencia y conocedores de la Palabra de Dios. No es buscar quien me dice lo que yo deseo oír sino que me digan lo que necesito oír. Pero con amor, respeto y fundados en los principios de la Palabra de Dios.

            Pero también es bueno y sabio consultarlo con los líderes de la iglesia. El rey Herodes consultó con los líderes del pueblo de Israel para indagar acerca de dónde nacería el Rey de los judíos. Mateo 1:4 “Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.”

            Hermanos, todo nosotros por causa de Jesús hemos sido adoptados como hijos de Dios. Y todos somos hermanos y hermanas los unos de los otros. Somos una familia. Y como familia tenemos que aprender a compartir nuestras cosas. Abrir nuestro corazón a nuestros hermanos. Somos una iglesia. Esto es cómo el Credo de los apóstoles describe a la iglesia: creo en la comunión de los santos. Comunión es en griego kiononía: es una unión en común, implica una relación cercana como la relación cercana entre los esposos. En Hechos 2:42 lo describe como una de las marcas de la iglesia primitiva “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” El Espíritu Santo nos ha unido en un solo cuerpo y todos somos miembros los unos de los otros. Hay una unidad en el Espíritu en el vínculo de la paz. La iglesia no es la presencia de personas que vienen a adorar juntos. La iglesia es la comunión de los santos. Los santos están unidos. Comparten sus alegrías y tristezas. Por eso debemos valorar tanto el culto de oración porque allí abrimos nuestro corazón a los hermanos y les pedimos: ayúdenme a orar por esto. Que bendición ser parte de una iglesia. Tener hermanos y líderes que cuiden de nosotros. Búscalos, consúltalos. Dios los ha puesto para ayudarte en la toma de decisiones en tu vida.

Mateo 1:18-25 Un Nacimiento Sobrenatural para un Ser Sobrenatural

Mateo 1:18-25 “18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. 19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. 20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. 21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. 24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. 25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.”

 

            El nacimiento de un niño siempre es motivo de gran algarabía. Los padres sueñan cómo será este niño. Sus sueños son que será una tremenda persona que vino a traer mucha alegría a la familia. Desean verlo crecer y convertirse en una gran persona. Y que todo en la vida le vaya bien. Entre otras cosas. Para los padres sus hijos son especiales.

            Hoy vamos a hablar de una persona que sobrepasa a todas las demás personas especiales en el mundo. ¿Sabes por qué? Porque Jesús no es cualquier persona. El es el Rey Mesías con derecho al trono de David. Heredero de las promesas hechas a David y a Abraham. Pero para que tengamos una clara concepción de lo distinto que es esta persona a todos los demás, se nos enseña que por medio de su nacimiento sobrenatural se nos revela a una persona sobrenatural. Nuestra salvación depende de que sea así. Jesús es una persona sobrenatural que vino por medio de un nacimiento sobrenatural. Veamos.

I. Un Nacimiento Sobrenatural

            Mateo desea enseñarnos que este Rey Mesías es una persona distinta a todos los demás. El es heredero al trono de David. Él es hijo de Abraham también. Y lo grande de esta persona no solo se limita a su genealogía o árbol genealógico sino a algo más. Uno que viene a poner fina al pecado en el mundo no puede ser cualquier persona. Lo sabemos por la manera en que éste vino al mundo. Jesús vino al mundo a través de un nacimiento virginal o para hablar con más precisión a través de una concepción virginal.

 

            A. La Concepción Virginal (Base Bíblica)

                        Cuando hablamos del nacimiento virginal de Jesús nos referimos a su concepción virginal. Él fue concebido en el vientre de María cuando ésta era virgen.  Muchos niegan que Jesús nació de una virgen. Y piensan que es imposible que esto sea así. Pero hermanos, si Dios es Dios entonces no hay nada difícil para Él. Eso mismo fue lo que Dios le dijo a María en Lucas 1:37 “porque nada hay imposible para Dios.” Aquel que creó los cielos y la tierra con la voz de su poder puede hacer que una virgen conciba. A menos que nuestro concepto de Dios sea de un dios limitado en poder no hay nada irracional en creer en la concepción virginal de Jesús. Nuestra fe descansa en lo que Dios ha revelado en la Biblia. Y todo el pasaje nos enseña que Jesús nació de una virgen. ¿Cuál es la base bíblica?

(1) 1:16 Mateo hace claro que José no es el padre biológico de Jesús. “y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.”

(2) 1:18 hace claro que aunque María estaba desposada con José aún no se había consumado el matrimonio. “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.” En la cultura judía el proceso matrimonial se daba en tres pasos. Los padres eran los responsables de escoger la pareja de su hijo. Dos, se hacía una fiesta de compromiso o desposorio en la cual se intercambiaban regalos como garantía perpetua de su compromiso. Desde ese momento eran llamados esposo y esposa, como lo vemos aquí en el V. 19 “José su marido”. V. 20 “María tu mujer”. Este compromiso no podía ser disuelto sino por medio de una carta de divorcio si alguno de ellos fuera infiel. Duraba un año y al cabo del año se celebrada la boda per se.

(3) 1:20 se le atribuye la concepción al Espíritu Santo y no ha ningún hombre. “no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” Esta última frase en el griego es [ἐκ πνεύματός ἐστιν ἁγίου]. La preposición “ek” implica fuente u origen. Es decir, la fuente y origen de esta concepción se le atribuye al Espíritu Santo.

(4) El deseo de José de divorciarse de María se basa en que él entendía que ella la había sido infiel.

(5) El evangelio de Lucas lo atribuye también a la obra del Espíritu Santo. Lucas 1:35 “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”

            Todo esto demuestra que es la enseñanza bíblica la concepción virginal. Pero esta doctrina fundamental tiene también una base teológica.

            B. La Concepción Virginal (Necesidad Teológica)

            ¿Es necesario creer en la concepción virginal si somos cristianos? Claro que sí. ¿Por qué?

                        1. Es necesario creerla porque es revelada. Hermanos, todo lo que Dios revela en la Biblia debe ser creído. No creer algo que Dios ha revelado es ser desobedientes a su Palabra y autoridad. Si no creemos esto que ha sido revelado que evitará que dejemos de creer cualquier otra cosa que Dios ha revelado. Pero la característica distintiva de todo creyente, de una creyente genuino es que oye la voz de Cristo y le sigue. Oye la voz de Cristo revelada en la Palabra y la obedece. Juan 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,”. Así que es necesario que creamos en la concepción virginal de Jesús porque Dios así lo ha revelado.

                        2. Necesaria para la Integridad de la Persona. La concepción virginal era necesaria para preservar el hecho de que la Segunda Persona de la Trinidad se une, no a una persona divina sino, a nuestra naturaleza humana.

                        3. Necesaria para la Obra de Redención. La persona que viene a efectuar la redención no puede ser cualquier persona sino Dios mismo. El ser humano no puede salvarse así mismo. Dios tiene que intervenir en este asunto si va a haber salvación. Y el salvador de los seres humanos tiene que venir al mundo en la misma naturaleza que pecó la humanidad para rescatarla del pecado. Y que fuera santificada esa naturaleza humana por el Espíritu Santo al momento de la concepción para garantizar que el ser que nazca sea santo.

            Por eso Mateo nos quiere enseñar que lo grande esta persona se basa no solo en que es hijo de David e hijo de Abraham sino en el hecho de que ha nacido de una concepción virginal. Jesús nació de una virgen.

            La concepción virginal descansa también en el hecho de que Jesús no es cualquier persona. El es una persona sobrenatural.

II. Una Persona Sobrenatural

            Qué Jesús es una persona sobrenatural lo vemos revelada en su nombre.

            A. Revelada en su Nombre

            A José en sueños se le apareció un ángel. Cuando él ya había decidido lo que iba a hacer Dios intervino por medio un ángel. Y le reveló la voluntad de Él. Le dijo: V. 20-21 “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” Hermanos, mira lo grande y glorioso que es ese nombre, Jesús. No es meramente el nombre sino lo que ese nombre revela. Jesús y solo Jesús es el Salvador del mundo. Y no solo eso. Hay tres cosas súper importantes en esta oración que no solo el mundo necesita oír sino la iglesia de Cristo también.

            (1) El es Jesús porque él salvará. El salva. El no vino a intentar salvar a los pecadores. El los salva perpetuamente. En su obra de salvación: él no intenta salvar y muchas veces se queda frustrado como el 99% de las iglesias de este país afirma. Mira todas las iglesias que nos rodean. Todas ellas enseñan que Cristo vino a intentar salvar. Que muchos de los que “salva” al final no serán salvados porque pierden la salvación. Pero Mateo nos enseña aquí que él salvará, no meramente intentará salvar, sino que los salvos serán salvados. Su salvación es segura. ¿Es eso lo que se enseña en las iglesias de PR?  Por eso Jesús mismo dijo en Juan 10:27-29 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Ese es el evangelio. Negar esto es presentar un evangelio distinto al que Jesús enseñó. Es negar el poder omnipotente y perfecto de su sacrificio. Es presentar a un Cristo impotente. Es otro evangelio.

(2) El salvará a su pueblo. ¿Quiénes son su pueblo? Su pueblo son sus seguidores. Su pueblo son los que han rendido toda su vida a Jesús. Son los que lo han recibido como su Rey y salvador. El no salva sino a aquellos que él gobierna. El es el salvador de aquellos y solo de aquellos en quienes él gobierna.

(3) Él nos salva de nuestros pecados. Él no nos salva con nuestros pecados sino de nuestros pecados. El no solo hace que los creyentes sean libres de la culpa del pecado y de aquí de lo que merecen sus pecados sino también del poder reinante del pecado. El pecado ya no reina en los corazones de los hijos de Dios. Estará presente pero no reina. Solo los que viven una vida de obediencia a Dios en agradecimiento de la salvación que Dios les ha dado por medio de Cristo son lo que morarán en las mansiones celestiales. Cuán distinto es lo que se predica por ahí. Nosotros predicamos la perseverancia de los santos. Por ahí se predica la perseverancia de los pecadores. “Vive en desobediencia a Dios pero no te preocupes, como aceptaste la oferta de salvación ya eres salvo, no dudes de tu salvación.” ¡Cuán distinto es el evangelio de Cristo! El vino a salvarnos de nuestros pecados no con nuestros pecados.

            Nadie puede lograr tal salvación. Lo glorioso de Jesús es que él salva para siempre. Ni tú ni yo podemos lograrlo. Mi vida es tan frágil y débil que si mi salvación dependiera de mí jamás llegaría a los cielos. Pero Jesús es el Salvador. El salvará para siempre a todos los que se rinden a él con todo su ser.

            La gloria de Jesús no solo se revela en su nombre sino también en su naturaleza.

            B. Revelada en Su Naturaleza

            V. 22-23 “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” José, todo lo que ha sucedido con respecto a María y su embarazo no es algo que ocurrió por casualidad. La obra de salvación no es algo improvisado. La salvación de un alma es tan seria para dejarlo al azar. No. Todo esto ha ocurrido en cumplimiento a lo que Dios había profetizado hace 700 años atrás. Solo un Dios que controla la historia puede anunciar de antemano lo que va a hacer y se cumple. Dios por medio del profeta Isaías había anunciado la venida de este salvador. En Isaías 7:14 Dios le dijo al rey Acaz “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” ¿Pero cómo Mateo aplica lo que Dios le dijo al rey Acaz, en un contexto histórico en particular, cuando el pueblo asirio iba a invadir a Judá? ¿Cómo Mateo puede aplicarlo aquí a la venida de Jesús? Las señales proféticas en la Biblia tienen dos funciones: una de anunciar para persuadir como cuando Moisés haría la señal de la vara que se convierte en serpiente para persuadir que Dios lo había enviado. Éxodos 4:8-9 “Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. 9 Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.” Pero hay otra función: la de una confirmación futura, como cuando Dios le dijo a Moisés la señal de que Dios estará con él lo verá confirmado cuando ellos salgan de Egipto para adorar a Dios. Éxodos 3:12 “Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.”  En otras palabras la profecía de Isaías 7:14 no fungió para persuadir a Acaz de que confiara en Dios sino de una confirmación futura de que Dios iba a estar con su pueblo. 

            La gloria de Jesús se basa no solo en su nombre sino en su naturaleza. El sería llamado Emanuel. El sería reconocido por su pueblo que la encarnación de Dios. La venida de Jesús es la venida de Dios. Su venida marcó una nueva era. Dios cumplió su promesa de realizar su pacto. El había pactado hacer su morada entre nosotros. La venida de Jesús garantiza esta. Su venida lo demuestra. Al ver a Jesús no solo vemos a Dios sino Dios está con nosotros. Dios mismo vino a efectuar la obra de salvación. Emanuel es su título, el título del Redentor. Cristo es Dios. Por eso al ver a Jesús vemos a Dios. Por eso solo él revela al Padre y ver a Jesús es ver al Padre, ya que el Hijo es la imagen del Padre.

            Hay algo importante. No es que Jesús es Dios con nosotros pero al subir a los cielos ya no lo es. No. El es Dios con nosotros. Aunque él se fue con respecto a su naturaleza humana, en su naturaleza divina él sigue con nosotros. El nos dejó su Espíritu Santo el cual mora con nosotros y en nosotros. El se pasea en medio de su iglesia. El jamás a abandonado a su iglesia. Por eso Jesús mismo promete al final de este evangelio en Mateo 28:20 “he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

            Jesús es una persona sobrenatural porque él es Dios mismo con nosotros. Y lo glorioso de su persona y obra conllevó que viniera al mundo de una manera especial: por concepción virginal. Y no solo eso. Dios determinó que las personas que fueran el vehículo para su nacimiento y crianza fueran personas especiales también. Lo podemos ver en el hecho de María la cual era una mujer piadosa. Y aunque el pasaje no nos dice mucho si nos dice algo. María no se desposó con cualquier persona. Ella estaba desposada con un hombre piadoso. José es descrito aquí como un hombre justo. V. 19 “José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.” Ella no se desposó con un no creyente. Ella no hizo yugo desigual. Ella se comprometió en casamiento con un hombre justo, lo cual significa un hombre fiel en obedecer la ley de Dios. Un hombre misericordioso. La ley demandaba que ella fuera apedreada por su adulterio. Pero la ley daba dos opciones más. Él debía divorciarse de ella. Había un procedimiento público para ello. Pero la ye también permitía un divorcio privado con la presencia de dos o más testigos. José escogió esto último. José era un hombre dispuesto a obedecer a Dios aunque esto implique la burla de los amigos y familiares. Un hombre que sabe que obedecer a Dios debe ser siempre lo primero aunque no lo entienda. Un hombre dispuesto a obedecer a Dios con prontitud. V. 24-25 “24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. 25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS”.  El versículo 25 nos enseña que José no tuvo relaciones sexuales con María hasta que ella dio a luz. Implicando indirectamente que luego del nacimiento de Jesús María y José vivieron una vida matrimonial como cualquier hijo de vecino. No es pecaminoso que los esposos tengan relaciones sexuales. La idea de la perpetua virginidad de María no es bíblica y se basa en la creencia errónea que la vida célibe es una vida más santa y pura que la vida de matrimonio. Eso es no es cierto. El matrimonio es honroso para todos y el lecho sin mancilla.

            ¿Qué nos quiere enseñar Mateo? Jesús es el Salvador del mundo. Él no es cualquier persona. El es Dios e Hijo de Dios. Y como El es un ser sobrenatural, El vino de una manera sobrenatural, por medio de la concepción virginal. ¿Es esa tu fe? ¿Es ese el Salvador de tu vida?

           

Sermón: Mateo 1:1-17 Principio del Evangelio de Mateo

Mateo 1:1-17 “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. 2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. 3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram. 4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. 5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. 6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías. 7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa. 8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías. 9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías. 10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías. 11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. 12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel. 13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor. 14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud. 15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; 16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. 17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.”

 

            Hoy comenzamos una nueva serie de sermones dedicados a estudiar a profundidad este hermoso libro del Evangelio según Mateo.

            Ahora bien, por qué Mateo. He escogido a Mateo por varias razones. Uno, porque la iglesia primitiva consideraba que Mateo fue el primero de los evangelios que fue escrito. Hoy día la mayoría de los eruditos entiende que Marcos debió ser el primero. Prácticamente todo el evangelio de Marcos está incluido en el evangelio de Mateo. Pero por muchos siglos la iglesia recurría siempre a Mateo y por los primeros siglos la iglesia de Cristo fue moldeada por el evangelio según Mateo, en su enseñanza, en su adoración y en su catequización de los nuevos convertidos. Así que es un buen criterio para comenzar con Mateo. En segundo lugar, porque si el fin de nuestra salvación es ser conformados a la imagen de Cristo entonces que mejor medio para ser conformados a esa imagen que estudiar con mayor profundidad la vida, ministerio, muerte y resurrección de Jesús. En tercer lugar, porque este evangelio según Mateo es la medicina que el mundo y sobre todo la iglesia de Cristo necesita. Me explico, hay unos énfasis en este evangelio que la iglesia de Cristo del siglo 21 necesita desesperadamente, como por ejemplo: la necesidad de ser discipulada de nuevo, la de hacer suya la ética del reino de los cielos, la de evangelizar, la de defender la fe. Cada uno de esos temas, que tanto necesita la iglesia de Cristo, están contendidas claramente en este libro.

            Nuestro NT comienza con este libro llamado el Evangelio según Mateo. Lo primero que deseo que tengan presente es que hay un solo evangelio. No hay dos ni tres, solo uno. Pero Dios en su misericordia nos ha dado cuatro evangelistas que nos narran la vida y obra del Señor Jesucristo. Cada uno de ellos tiene un énfasis particular. Mateo escribiendo para los judíos presenta a Jesús como el Mesías, el Gran Rey de la simiente de David. Marcos escribiendo para los romanos presenta a Jesús como el Hacedor de maravillas triunfando sobre el pecado y el mal. Lucas escribiendo para los griegos presenta a Jesús como el hombre perfecto, el Salvador universal. Y Juan escribiendo para aquellos que ya tienen un conocimiento salvador de Jesús enfatiza la deidad de Jesús y la gloria de sus obras.

            ¿Quién escribió este evangelio? El libro de Mateo no menciona a su escritor, por tanto es un libro anónimo. Pero desde los inicios se le atribuye este libro al apóstol Mateo, también conocido como Leví. Y aunque originalmente no contenía el encabezado “El evangelio según Mateo” cuando comenzaron a distribuirse los demás, ninguno de ellos fue distribuido sin hacer referencia a su autor. Es decir, cuando comenzaron las iglesias a compartirse los libros: cada uno de ellos circuló con su encabezado indicando el autor del mismo.

            ¿Cuándo se escribió? Los eruditos no saben a ciencia cierta. Solo pueden decir que fue escrito antes de la destrucción del templo por los romanos en el año 70 D.C., porque las predicciones de Jesús en Mateo 24 indican que fue escrito antes de que ocurrieran los mismos. Así que debemos indicar que Mateo escribió su evangelio entre los años 50-64 D.C.

            ¿En dónde lo escribió? Es posible que haya sido escrito en Palestina o más probablemente en Antioquía de Siria, en la parte noroeste de Palestina.

            ¿Cuáles son algunas de sus características?

            1. Es más judaico que los demás evangelistas. El autor procura demostrar que el cristianismo es la continuación del verdadero judaísmo. El escribe para judíos, por eso no explica ciertas prácticas judías como lo hace Marcos. Comienza su genealogía con Abraham en vez de con Adán como hace Lucas.

            2. Está divido en cinco grandes discursos como por ejemplo el Sermón del Monte (cap. 5-7), las Parábolas del reino (cap. 13), etc.

            3. Hay alrededor de 60 citas del AT directa e indirectamente en este libro. Una de las 16 frases enfatiza que lo que ha ocurrido en la vida de Jesús fue el cumplimiento de tal o cual profecía.  

            Entre otras características.

            Ahora bien, cuál es el mensaje de este primer capítulo. Este primer capítulo comienza de una manera distinta a los demás evangelistas. Mateo comienza con una genealogía sobre Jesucristo Hijo de David, Hijo de Abraham. ¿Por qué? No cabe la menor duda que Mateo escribiendo a judíos cristianos desea enfatizar que Jesús es el Mesías prometido y más aún El es el heredero al trono de David. Mira cómo Mateo menciona en primer lugar a David antes que Abraham aunque Abraham vivió antes que David. Mira cómo, aunque esta genealogía menciona a muchos reyes, solo David es llamado el rey en el versículo 6 “Isaí engendró al rey David”.  

            Para nosotros las genealogías son un montón de nombres difíciles de pronunciar y que no tienen ningún valor alguno. Pero si la Biblia es inspirada por Dios y útil para toda buena obra como dice 2 Timoteo 3:16-17 entonces esta porción es útil también. Para los judíos las genealogías eran súper importantes. Cuando iban a morar en la Tierra Prometida la genealogía era importante para ubicarlos en la tierra según su parentela. Y cuando los judíos regresaron de la cautividad babilónica la genealogía fue necesaria para determinar quién eran de la casta sacerdotal para que pudieran ministrar en el templo. Y aquí Mateo desea con esta genealogía demostrar y probar que Jesús es el Mesías esperado, el mesías que necesitamos y que no esperamos a ninguno otro; hijo de David e hijo de Abraham. Veamos.

I. El Mesías esperado

            A. Jesús el Cristo

            Mateo describe al Mesías con respecto a su oficio. Y es descrito de tal manera para nosotros no pongamos nuestra confianza en nadie más.

            Lo primero que podemos ver es su nombre y oficio. El Mesías prometido es identificado aquí como Jesucristo. El Mesías prometido es Jesús el Cristo, nombre y título. Su nombre es Jesús. Ese es su nombre propio pero también su oficio. Él es Jesús el hijo de María y de José; de José por adopción. Fíjate cómo Mateo clarifica esto desde el mismo principio en el versículo 16 “y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.” Fue Jesús quien nació en Belén de Judea. Y fue él quien murió en la cruz. Pero aparte de ser un nombre propio es también su oficio. Su nombre es Jesús que significa Jehová salva. El es el Salvador del mundo. El vino a salvar el mundo. El mundo entero está perdido en sus delitos y pecados. Y él vino a librarnos de lo que nos destruye, el pecado.

            Y para que no tengamos dudas acerca de que El es realmente el salvador, Mateo nos dice que él es el Cristo. La palabra Cristo en griego significa lo mismo que la palabra Mesías en hebreo. Ambas palabras significan: ungido. En el AT solo los profetas, sacerdotes y reyes eran ungidos. Tal unción simbolizaba la presencia y unción del Espíritu Santo para capacitarles para la obra a que han sido llamados. En otras palabras, nuestra fe en Jesús como Salvador descansa en el hecho de que él ha sido capacitado, preparado, ungido con el Espíritu Santo sin medidas para ser el Salvador del mundo. Cuando uno busca un cirujano para operarse generalmente uno busca a aquel que está bien preparado y capacitado para la operación a la cual uno se va a someter. Me imagino que ninguno de nosotros se haría una operación de corazón abierto con un radiólogo. El radiólogo será doctor pero no es un doctor preparado ni capacitado para tal operación. Pero Jesús es el Cristo: él ha sido ungido con el Espíritu Santo, capacitado para ser el Salvador de nuestro corazón, de nuestra alma, de nuestra vida. El es Jesucristo.

            Mateo también lo identifica de otra manera. El es Jesucristo pero también Él es…

            B. Hijo de David

            Mateo escribe principalmente para los judíos cristianos. Y a ellos Mateo les quiere demostrar que Jesucristo no es cualquier persona. Él es Hijo de David y por tanto heredero al trono de David. Aquí hijo significa descendiente. Hijo de David es un término mesiánico. Y la idea detrás es identificar a Jesús como aquél en quien las promesas hechas a David hayan su cumplimiento.

            En el AT Dios había prometido que sobre el Mesías descansaría el reino de Dios. Que Dios levantaría de sus hijos a uno que establecería el reino de David y que cuyo reino permanecería para siempre. Que El sería un Maravilloso Consejero, Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de Paz. Y además dice Isaías 9:7 “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”

            Y este Hijo de David es además…

            C. Hijo de Abraham

            Fue en Abraham que Dios escogió a su simiente y lo separó de todas las naciones de la tierra. Todos los judíos se identifican como hijos de Abraham. Y fue con Abraham y su simiente que Dios estableció un pacto para bendecir a todas las familias de la tierra. Génesis 22:18 “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra”.

            Por eso Mateo quiere dejar claro a toda la iglesia judía cristiana y gentil que en Jesús todas las promesas que Dios hizo para la salvación del mundo se cumplen en Jesús.

            Pero alguien pudiera decir: pero es que yo no soy judío ni soy descendiente de Abraham. La promesa de Dios a Abraham es que en su simiente: Jesús el Cristo, la bendición de salvación alcanzaría a todas las naciones de la tierra y no solo a los judíos. Dios escogió al pueblo judío para ser el canal por medio del cual vendría el Cristo el Salvador del mundo. Pero eso vemos que Mateo enfatiza la presencia de gentiles en todo su evangelio y finaliza su libro con la Gran Comisión de hacer discípulos a todas las naciones por medio de la Palabra y los sacramentos. El evangelio es para todas las naciones porque Jesús es el Salvador del mundo.

            En otras palabras, Jesucristo es el Mesías prometido que ha llegado. Todas las promesas de Dios referente a este salvador del mundo se cumplen en la persona de Jesucristo. El Mesías prometido ha llegado.

            Pero Mateo desea enfatizar algo más. Jesús no solo es el Mesías esperado sino también…

II. El Mesías que necesitamos

            Mateo no solo desea que sepamos que el Mesías prometido ha llegado sino también que El es el que necesitamos. ¿Cuál es el Mesías que necesitamos? El Mesías que necesitamos es aquel que nos salva de nuestro peor enemigo y destructor: el pecado. Mateo desea señalar desde el inicio que Jesús es este Salvador que tú y yo necesitamos. Nuestra mayor necesidad es ser librado del pecado por encima de cualquier otro mal.   

            A. Salvador del pecado

            ¿Dónde lo vemos? Lo vemos interesantemente en las 4 mujeres que menciona Mateo. Normalmente en las genealogías no se incluyen nombres de mujeres. El hombres es la cabeza de la familia y por tanto los nombres incluidos en las genealogía son los varones. Pero aquí Mateo incluye los nombres de 4 mujeres. Y uno esperaría que Mateo escogiera los nombres de las mujeres más sobresalientes del pueblo de Israel: Sara, Rebeca, Raquel y Lea. Pero Mateo incluye los nombres de mujeres gentiles y de dudosa reputación, como parte de la genealogía de Jesús. ¿Por qué?

            Por varias razones. Una para enseñarnos que el evangelio es para todas las naciones y no solo para los judíos. Pero también, en segundo lugar para enseñarnos que el evangelio es para pecadores. El mundo en que vivimos es un mundo lleno de pecado. Y el evangelio es las buenas nuevas de la gracia de Dios, su misericordia y deseo de salvar a los pecadores de todo tipo.

            Jesús viene a salvar a adúlteros como lo fue Betsabé, la mujer de Urías. El vino para salvar incluso a pecadores que han cometido incesto como lo hizo Tamar quien se acostó con su suegro. El vino para salvar a prostitutas como lo fue Rahab. Jesús vino a salvar a todo tipo de pecadores. No hay pecados que él no pueda perdonar a aquellos que lo confiesan y se arrepienten y prometen no hacerlo más. El vino para salvar a mentirosos como Abraham, adúlteros y asesinos como David. El evangelio es uno de gracia y perdón para pecadores. El no vino a salvar a los justos sino a llamar al arrepentimientos a todo tipo de pecadores y toda clase de pecados. 

            Los planes de Dios no son limitados por el pecado. Su plan es perfecto y se lleva a cabo por encima de la realidad del pecado. Eso lo vemos en el hecho de que Mateo divide la genealogía de Jesús en tres grupo de catorce generaciones. Mateo fue selectivo en hacerlo y es claro que algunos nombres se omitieron en esa clasificación de catorce generaciones del versículo 17. ¿Cuál es el mensaje? En el nacimiento, gloria y caída del pueblo judíos Dios estaba llevando a cabo su plan soberano. Ningunas de las cosas que les sucedieron podían impedir que Dios llevara a cabo su plan de enviar al Cristo. De igual manera lo podemos ver en nuestras vidas. Desde nuestro nacimiento, gloria y muchas caídas en pecado el plan de Dios para nuestras vida siempre se cumple. Su misericordia jamás deja de ser sobre nosotros. 

            Por tanto ese es el Salvador que necesitamos. Un Salvador del pecado y un Salvador…

            B. Misericordioso

            Al mencionar a estas cuatro mujeres en una genealogía que normalmente se nombran hombres nos enseña también que en el evangelio como dice Pablo en Gálatas 4:28 “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” La misericordia de Dios es la misma para toda clase de personas. La misma salvación con los mismos beneficios son para los ricos y los pobres, hombre y mujeres, fuertes y débiles, hombres y niños. El tiene misericordia de todos. Y todos lo que vienen a El en fe y arrepentimiento jamás serán rechazados. ¿Es esa nuestra fe? ¿Acaso no necesitamos hoy esto una y otra vez? ¿Acaso nosotros no hacemos todo lo opuesto a lo que hizo Jesús? ¿Acaso no somo selectivos en la manera de evangelizar? ¿Acaso no pensamos: yo no le hablo de Jesús porque esa persona es terrible jamás creerá? ¿Acaso no limitamos hablar del evangelio a aquellos que son parecidos a nosotros, de nuestra misma clase social y que aparentan posibles candidatos para el evangelio? Hermanos, todos son posibles candidatos al evangelio porque todos son pecadores. No seamos selectivos a quienes les hablamos de Cristo.

            Ese es el Mesías que necesitamos. Uno que nos libre del enemigo número 1 en nuestras vidas: el pecado, que nos condena, que nos separa de Dios, que nos destruye como seres humanos. Un salvador del pecado y lleno de misericordia.

            Por último, Mateo desea que se nos quede grabado que Jesús es…

III. El Único Mesías

            Hermanos y amigos, no hay otro Mesías en este mundo, no hay otro Salvador en este mundo y para este mundo que no sea Jesús. Así que…

            A. No hay otro Mesías

            A ti te pregunto, ¿Cuál es tu Mesías? ¿Quién es tu Salvador? A veces nuestro salvador somos nosotros mismos. Terminamos adorándonos a nosotros mismos: lo ingenioso de nuestra mente, nuestros logros profesionales o familiares, reconocimiento de nuestros talentos, gloria.

            En nuestra sociedad hay varios llamados “salvadores”. Para algunos el salvador es el gobierno. Si mi partido estuviera en el poder las cosas serían mejores. Cada cuatro años ese es el mensaje. Para otros el salvador es mi paz personal: yo no me meto con nadie para que nadie se meta conmigo. “Involucrarme yo con las actividades de la iglesia; jamás”. “Ayudar en la limpieza, en la transportación de los niños, en apoyar el culto de oración: no. Yo tengo muchas cosas que hacer para meterme en esos líos”. Eso es la paz personal. Es de ese pecado, entre otros que Cristo vino a salvarnos. Fue David quien dijo en 2 Samuel 24:24 “porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.” Y fue Jesús quien dijo en Mateo 16:24 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”

            Para otros el salvador es el sexo. El dios de este siglo es Baco: el dios del sexo, de la borrachera, de todo lo que banal. Incluso algunas iglesias están predicando esto mismo.

            Para otros yo soy mi propio salvador. Yo no necesito religión, yo defino lo que es bueno o para mí nada en bueno o malo sino preferencia y gusto.

            Pero Mateo nos enseña que el único Mesías y Salvador es Jesús. Todos los demás salvadores son ídolos, son dioses falsos. Solo Jesús es el Dios verdadero, junto con el Padre y el Espíritu Santo. Si sigues a tales “salvadores” te perderás, te destruirás a ti mismo y los tuyos.

            ¿Qué nos quiere enseñar Mateo desde el mismo principio? Jesús es el Mesías prometido. Él es el Salvador no solo de los judíos sino también de los gentiles, del mundo. El es el Salvador del pecado. El pecado te destruye, pero Cristo te salva. No hay pecado alguno que él no perdone a quienes se arrepienten. El es un Salvador compasivo. El sabe que somos polvo, que las aflicciones, los problemas nos abruman: nos saturan, nos ahogan. Pero El es nuestro salvador de todo pecado y de toda miseria y sufrimiento. Por tanto es a él que deben servir, es a él que deben poner su mirada de fe. Es a él que deben recurrir. Solo a él y a nadie y nada más. Solo a Jesús el Hijo de David e Hijo de Abraham es quien debemos entregarnos en cuerpo y alma con plena resolución de vivir para él toda nuestra vida.