El Retrato de un Hombre (Creyente) Piadoso. Por Thomas Watson

El Retrato de un Hombre Piadoso

Por: Thomas Watson

 

I. Biografía de nuestro autor

            1. ¿Quién fue Thomas Watson?

                        a. Thomas Watson nació alrededor del año 1620 en Yorkshire, Inglaterra. No se sabe nada acerca de sus padres.

                        b. Watson estudió en Emmanuel College en Cambridge en donde obtuvo una maestría en arte en el 1642.

                        c. Watson era presbiteriano y pertenecía al movimiento en el Inglaterra del siglo 17 llamado los puritanos. Este término se le otorgó a este grupo de ministros en forma de burla. Se les llamó puritanos porque ellos decían que, aunque la iglesia de Inglaterra era una iglesia reformada todavía tenía vestigios de catolicismo romano en su forma de adoración, forma de gobierno. (Por ejemplo: en la iglesia de Inglaterra es absolutamente necesario que el ministro use el alba en la adoración y el uso del libro de adoración común. No hacerlo no es verdadera adoración). Ellos llamaban a la iglesia a purificar a la iglesia de Inglaterra de todos esos vestigios. Y en burla recibieron el nombre de puritanos.

                        d. El movimiento puritano inglés se caracterizó por un celo por una iglesia en mayor conformidad al carácter de Cristo. Promovían un cristianismo vigoroso o como Joel Beeke lo describe como un calvinismo vigorizante en la cual hay verdadero celo por la piedad y santidad. Nuestra confesión de fe y catecismo fue el fruto de tal movimiento.

                        e. Durante la guerra civil en Inglaterra para la década de lo 1640 Watson se opuso a la ejecución del rey Carlos I. Watson participó en el complot para restaurar la monarquía y así traer al hijo del rey ejecutado llamado Carlos II. Lo cual le costó la cárcel en el 1651. Posteriormente fue liberado y restaurado al pastorado en el 1652.

                        f. Para el año de 1662 se declara en la iglesia de Inglaterra el Acta de Uniformidad obligando a todos los ministros de la iglesia conformarse a las normas de la iglesia de Inglaterra en donde se restaura el anglicanismo y toda la forma de adoración, forma de gobierno y teología arminiana en oposición al movimiento puritano. De no hacer se cogen el riego de ser expulsados de la iglesia. Alrededor de 2 mil ministros de persuasión puritana fueron expulsados de la iglesia de Inglaterra. Watson fue uno de ellos. Durante ese tiempo Watson predicada en donde podía: sea en establos, en las casas, en el bosque, etc.

                        g. Diez años después en el 1672 se decretó el Acta de Indulgencia y Watson fue restaurado al ministerio.

                        h. Thomas Watson muere en el 1686 mientras oraba en privado. Dijo Beeke en su libro Meet the Puritans: “La profundidad de la doctrina de Watson, la claridad de expresión, la calidez de la espiritualidad, el amor por la aplicación y el don de la ilustración ampliaron su reputación como predicador y escritor. Sus libros siguen siendo muy leídos hoy en día”.  

                        i. El libro que vamos a estar estudiando lo es el Retrato de un Hombre Piadoso o una Mujer Piadosa. Trata acerca de 24 características que deben estar presentes en todos aquellos que toman la piedad como dice Pablo: como ganancia. Ya que tiene recompensa en esta vida y en la venidera. En otras palabras, este libro trata acerca de la piedad de creyente y cómo podemos crecer cada día más y más en la piedad y santidad de vida. El comienza el libro hablando acerca del prerrequisito de la santidad y ese el perdón de Dios o la reconciliación con Dios por medio de la sangre de Cristo. Después dedica tiempo a hablar acerca de la naturaleza de la santidad de vida. Y junto con ello las características o el retrato de un hombre piadoso. Si te das cuenta, no podemos hablar de santidad ni de santificación a menos que comencemos con la justificación. Aunque ambos son inseparables en el orden de la naturaleza justificación precede a la santificación.

II. Introducción al libro

            1. Salmo 32:1-7 “1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. 2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño. 3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. 5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. 6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. 7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás”. Aquí ha y varios puntos que Watson enfatiza.

                        a. Este salmo nos enseña en dónde consiste la verdadera felicidad: no es riqueza, no en honor ni en la belleza, sino en el perdón de los pecados. V. 1Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”. Perdonar significa quitar de la vista. Como dice Jeremías 50:20 “20 En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, la maldad de Israel será buscada, y no aparecerá; y los pecados de Judá, y no se hallarán; porque perdonaré a los que yo hubiere dejado”. Entonces Watson expone cinco puntos con respecto al perdón de nuestros pecados.

                                    (1) El perdón de pecados es un acto de la libre gracia de Dios. Es de pura gracia y misericordia que Dios perdona nuestros pecados. Isaías 43:25 “25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”.  

                                    (2) Dios, al perdonar, cancela la culpa y la pena o el castigo. Por eso en la biblia la justificación es contrastada con la condenación. Una vez perdonados ya no somos ni seremos jamás condenados. Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,”.

                                    (3) El perdón de pecados es por medio de la sangre de Cristo. La justicia demanda el castigo de pecador sobre sí mismo o sobre su fiador o sustituto. Como dice Hebreos 9:22 “sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

                                    (4) Antes de ser perdonados tenemos que arrepentirnos. Por eso en la Biblia arrepentimiento y perdón van de la mano. Lucas 24:47 “47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”. Y el versículo 5Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado”. Claro está, el arrepentimiento no es el fundamento del perdón. ¿Por qué no? Porque somos perdonados por la fe en Cristo Jesús. Son sus méritos y su justicia la base del perdón. Como dice la CFW.15.3 “XV.3 Aunque no se debe confiar en el arrepentimiento, como si fuese una satisfacción por el pecado, o una causa del perdón de este, pues el perdón es un acto de la libre gracia de Dios en Cristo; sin embargo, el arrepentimiento es de tal necesidad para todos los pecadores, que nadie puede esperar ser perdonado sin él”. Pero hablamos del arrepentimiento bíblico para vida. No de arrepentirnos porque nos trajo problemas o vergüenza sino con verdadero dolor por sus pecados y un genuino deseo de apartarse de ellos y vivir en obediencia a todos los mandamientos de Dios.

                                    (5) Al Dios perdonar nuestros pecados jamás se acuerda de ellos. Como dice Jeremías 31:34 “34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.,”.

            2. Dijimos que la verdadera felicidad descansa en el perdón de pecados. Lo cual lleva al santo o piadoso o devoto a orar a Dios por protección. Si Dios nos ha perdonado de todas nuestras transgresiones entonces como no nos protegerá en medio de la angustia que nos agobia. 6 “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. 7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás”. El llamado es al piadoso a buscar a Dios mientras pueda ser hallado.

            3. Fíjate que aquí se llama al creyente un hombre piadoso: santo. Y la palabra significa piadoso, devoto a Dios. Entonces Watson dedica tiempo a hablar acerca de la naturaleza de la piedad.

                        a. ¿Qué es la piedad o santidad? La piedad es una impresión sagrada, es una hechura de Dios en el hombre, por el cual de ser carnal él es hecho espiritual. Entonces Watson comienza a describirnos las características de esa obra de gracia en el corazón de un creyente. La piedad es..

                                    (1) La piedad es algo real. No es una fantasía sino un hecho real. Porque tiene a la verdad como su fundamento.

                                    (2) La piedad es algo intrínseco. Yace principalmente en el corazón. Por eso la Biblia habla de la circuncisión del corazón en Romanos 2:29 “sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios”. El moralista solo lo es en lo externo, la piedad es tiene su fuente en el corazón.

                                    (3) La piedad es algo sobrenatural. La piedad es sabiduría que viene de lo alto, es decir, de arriba, de Dios. (Santiago 3:17). Son flores plantadas por Dios.

                                    (4) La piedad es algo extensivo. Es una levadura sagrada que leuda a toda el alma. Dice: “Hay luz en el entendimiento, orden en los afectos, flexibilidad en la voluntad, ejemplaridad en la vida”. Gracia es llamada un nuevo hombre y no un nuevo ojo o una nueva lengua sino un nuevo hombre.

                                    (5) La piedad es algo intenso. No yace en un formalismo muerto e indiferencia o como diría Martyn Lloyd Jones: una ortodoxia muerta sino en fervor; como dice Pablo en Romanos 12:11 “11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;”.

                                    (6) La piedad es algo glorioso. La razón nos hace hombres o seres humanos, la piedad nos hace ángeles en la tierra. Por esta somos partícipes de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4).

                                    (7) La piedad es algo permanente. El principio de vida implantado en nuestros corazones jamás será perdido. ¿Cuál es la base de esto? CFW.17.2: “Esta perseverancia de los santos no depende de su propio libre albedrío, sino de la inmutabilidad del decreto de elección, que fluye del amor gratuito e inmutable de Dios el Padre; de la eficacia del mérito e intercesión de Cristo Jesús, de la permanencia del Espíritu y de la simiente de Dios dentro de ellos; y de la naturaleza del Pacto de Gracia. De todo esto, surge también la certeza e infalibilidad de la perseverancia”.

III. Las 24 características de un creyente piadoso

            A. Un creyente piadoso es un creyente con conocimiento.

                        1. No sé si hay alguno de ustedes que les guste dibujar. Pero si todo nosotros se nos diera un lápiz y papel para hacer un dibujo, cómo tú dibujarías a un cristiano piadoso. Posiblemente lo dibujarías con un gran corazón porque el creyente sirve a Dios de corazón (busca amarle con todo el corazón al igual que buscar amar a su prójimo como a sí mismo). Tal otros lo dibujarían con manos grandes que simbolizan servicio ya que somos llamados a servir a los demás.  Pues Watson comienza diciéndonos que pun hombre o mujer piadosa, es un hombre con conocimiento. Posiblemente muchos se asombraría por el hecho de que Pablo dijo en 1 Corintios 8:1 que el conocimiento envanece pero que el amor edifica. Lo cierto es que Dios nos llama a amarle con nuestra mente al igual que amarle con el corazón. Y Jesús nos dice que la vida eterna consiste en conocer [ginosko] al único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado (Juan 17:3), conectando conocimiento con salvación.

                        2. Dice Watson: los santos (los creyentes) son llamados “vírgenes prudentes” en Mateo 25:4.

                        3. Claro está, no hablamos solo de conocimiento intelectual, sino de conocer a Dios salvadoramente. Un conocimiento que poseen solo los que se han convertido a Cristo por la obra soberana e irresistible del Espíritu Santo. El hombre natural no conoce varias cosas:

                                    a. No conoce ni ve el pecado de su corazón. Tiene un velo puesto en su corazón que no le deja ver cómo realmente es su corazón.

                                    b. No ve la hermosura del Salvador Jesús.  No ven que Cristo es la perla de gran precio. Para ellos es una perla escondida.

                        4. Pero el creyente es uno enseñado por Dios. Juan 6:45 “45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí”. Y nos dice Juan que tenemos la unción de Dios y “la unción misma os enseña todas las cosas” (1 Juan 2:27). Todas las cosas necesarias para la salvación.

                        5. Este conocimiento tiene 8 ingredientes:

                                    a. Es un conocimiento con fundamento. Como dice Colosenses 1:23 “si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe”. Tal conocimiento no es heno ni hojarasca sino uno verdadero y con fundamento. Descansa en sucesos que ocurrieron en el tiempo y en el espacio.

                                    b. Es un conocimiento que aprecia. Estima a Dios por encima de todas las cosas en esta tierra. Ama a Cristo más que a padre, madre, esposo, esposa, hijo o hija e incluso por encima de su propia vida.

                                    c. Es un conocimiento vivo. Dice Watson: “Un hombre piadoso es como Juan el Bautista, "una lámpara que arde y que alumbra". No solo brilla por la iluminación, sino que arde por el afecto [a Dios en Cristo]”.

                                    d. Es un conocimiento aplicado. Una medicina surte efecto solo si es aplicada. “Que gozo es saber que aunque yo estoy en bancarrota Cristo Jesús es mi fiador, aquel que paga no solo la deuda sino mi propia deuda ante Dios.

            Pero cómo yo sé si estoy haciendo una buena aplicación de Cristo a mi vida. Nos dice Watson: si hemos puesto estas dos cosas juntas: Jesús y Señor. Algunos quieren tener a Jesús como Salvador pero no como Señor. Desean que Cristo los salve pero que no los gobierne. Además, veremos que virtud ha salido de Cristo. Una virtud que nos lleva a tener antipatía contra el pecado y procura que su corazón no sea dominado por el pecado.

                                    f. Es un conocimiento que transforma. 2 Corintios 3:18 “18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”. Al mirar a Cristo en el espejo del evangelio somos transformados según su semejanza. Dice Watson: hay objetos hermosos que al mirarnos no nos hace hermosos. Pero la sabiduría de Dios nos enseña que al mirar a Cristo somos hechos partícipes de su naturaleza.

                                    g. Es un conocimiento que nos vacía del yo.  Nos vacía del egocentrismo. Uno de los grandes males de nuestra sociedad. De una sociedad que promueve que antes de amar a los demás yo tengo que amarme a mí mismo. Todo es autorreflexivo. Tiene que aprender a perdonarte. Cuando lo que tenemos que hacer es arrepentirnos, pedir perdón a Dios y a la persona y si somos sinceros creer en el perdón de Dios. Y tener una buena teología que nos dice que hay remanente de pecados en nuestra vida. Y que un santo de Dios puede cometer grandes estupideces. Pero con el perdón de Dios podemos levantarnos y enmendar nuestros caminos.

                                    h. Es un conocimiento que crece. Colosenses 1:10 “10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;”. Watson: “Tan dulce es el conocimiento espiritual que cuanto más sabe un santo, más sediento está de conocimiento”.

                                    i. Es un conocimiento práctico. Juan 10:4 “las ovejas le siguen, porque conocen su voz”. Juan 10:27 “27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,”. ¿Qué significa seguir? Significa obedecer. Dios requiere conocimiento acompañado de obediencia.

            No te olvides que no es suficiente conocer la verdad. Hay que abrazar la verdad, entrar en ella. Muchos sabían que había un arca, pero aun así se ahogaron porque no entraron a la misma. Necesitamos conocer salvadoramente el evangelio. Y para ello necesitamos el Espíritu Santo. Las Escrituras revelan a Cristo para nosotros, pero el Espíritu revela a Cristo en nosotros.

            B. Un creyente piadoso es movido por la fe

                        1. Así como el oro es uno de los metales preciosos de igual manera lo es la fe entre las gracias salvadoras. Fe es la arteria vital del alma porque dice Habacuc 2:4 “mas el justo por su fe vivirá”.

                                    a. Fe aviva todas las demás gracias. Y hace que las demás gracias salvadoras estén activas.

                                    b. Fe activa el arrepentimiento. Dice Watson: “Cuando creo en el amor de Dios hacia mí, esto me hace llorar por pecar contra un Dios tan bueno”.

                                    c. Fe es: madre de la esperanza. Fe es el aceite que alimenta la lámpara de la esperanza. Fe y esperanza van de la mano; si cortamos la pierna de l fe la esperanza entonces camina coja.

                                    d. Fe es fundamento de la paciencia. Aquel que cree que Dios es su Dios y que todas las providencias obran para su bien, pacientemente se rinde a la voluntad de Dios.

                                    e. Así que la vida de un santo es una vida de fe.

                                                (1) Su oración exhala fe. Santiago 5:15 “la oración de fe”.

                                                (2) Su obediencia es el resultado de la fe. Romanos 16:25-26 “25 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe,”.

                                                (3) El creyente piadoso vive por fe en Cristo. Como dice Gálatas 2:20 “Cristo vive en mí”.

                                                (4) El creyente por el poder de la fe ve más allá de lo que ve la razón. La razón le podría indicar que estamos en guerra, pero la fe nos lleva a confiar en Dios y sentirnos seguros ya que Dios es nuestra torre fuerte. Proverbios 18:10 “10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado”.

                                                (5) La fe es una panacea; es un remedio contra todos los problemas. Es un ancla lanzada al mar de la misericordia de Dios que evita que se hunda en desesperación.

                        2. ¿Estamos viviendo por fe? Si vivimos por fe no tenemos necesidad de hacer trampas. Ni necesitamos usar medios pecaminosos para poder sobrevivir en este mundo. Dice Watson: “En esta época apenas se halla tanta fe entre los hombres como entre los demonios, "porque creen y tiemblan" (Santiago 2:19)”.

            C. Un creyente piadoso arde de amor a Dios

                        1. Dice el Salmo 116:1 “1 Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas;”. “La fe y el amor son los dos goznes sobre los que gira toda religión”. “Así como la fe vivifica, el amor endulza todos los deberes [para con Dios]”. “Un hombre piadoso está enfermo de amor: "Señor, tú sabes que te amo" (Juan 21:16). "Aunque te negué, sin embargo, fue por falta de fuerza, no por falta de amor". “Un creyente piadoso ama a Dios y, por lo tanto, se deleita en estar en su presencia; ama a Dios y, por lo tanto, no se consuela en nada sin él”.

                        2. El alma piadosa ama a Dios y tiene sed de Dios. Un sorbo de vino del Espíritu abre el apetito para querer más de Dios. Y por tanto, anhela estar cerca de Dios porque le ama. Y este amor se manifiesta de la siguiente manera:

                                    a. Ama a Dios aun cuando Él esté enojado con nosotros. Aunque estemos en a prietos aun así le amamos. Una ilustración de Watson: “Una madre y su hijo de nueve años estaban a punto de morir de hambre. El niño miró a su madre y dijo: "Madre, ¿crees que Dios nos va a matar de hambre?" —No, hijo —dijo la madre—, no lo hará. El niño respondió: "Pero si lo hace, debemos amarle y servirle”. Como dice Job 13:15 “15 He aquí, aunque él me matare, en él esperaré; No obstante, defenderé delante de él mis caminos,”. Daniel 3:17-18 “17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado”.

                                    b. Entonces Watson hace una aplicación de lo que ha dicho son el amar a Dios. Esa aplicación los puritanos lo llamaban usos del sermón. En este caso de auto examen. “¿Amamos a Dios? ¿Es él nuestro tesoro y centro? ¿Podemos, con David, llamar a Dios el Dios de mi alegría y de mi gozo (Salmo 43:4)? ¿Nos deleitamos en acercarnos a él y "acercarnos a su presencia con cánticos"? (Salmos 100:2.) ¿Lo amamos más por su belleza que por sus joyas? ¿Lo amamos, cuando él parece no amarnos?”. Lo triste del caso es que muchos lo cortejan, pero pocos lo aman. Aunque adoran a Dios, no lo aman; son como los soldados que doblaron la rodilla ante Cristo y se burlaron de él (Mateo 27:29).

            D. Un creyente piadoso es como Dios

                        1. Un creyente piadoso piensa como piensa Dios: ama lo que Dios ama y aborrece lo que Dios aborrece. Juzga lo que Dios juzga. Y esto porque es participante de la naturaleza divina, es decir, la naturaleza moral de Dios (2 Pedro 1:4).

                        2. Algunas características:

                                    a. un creyente piadoso es como Dios en la santidad. Dice Watson sobre Dios: El poder de Dios lo hace poderoso; Su misericordia lo hace hermoso; pero su santidad lo hace glorioso”. Nosotros los creyentes tenemos somos santos ya que hemos sido consagrados para Dios. Somos separados de lo común y dedicados a Dios quien nos ha salvado en Cristo. Además de ser santificados subjetivamente en nuestra alma por medio del Espíritu Santo. Y somos también un sacerdocio santo y una nación santa a Jehová.  “9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”. (1 Pedro 2:9)”. La santidad del creyente es su conformidad a la voluntad de Dios.

                                    b. ¿En qué cosas el creyente piadoso revela su santidad?

                                                (1) En, como dice Judas 23: “aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”. ESVSB: “implica odiar el pecado y todo lo relacionado con él; Pero el pecador mismo debe ser tratado con misericordia y no con odio”. El creyente piadoso se opone al pecado tanto en propósito como en práctica.

                                                (2) En ser promotor de la santidad. Salmo 119:46 “46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré;”.

                        3. Uso: Esforcémonos en ser como Dios en santidad.

                                    a. Este es el gran designio de Dios que Él lleva a cabo en el mundo. Este es el fin de la palabra predicada. Y también el fin de las promesas, la de estimularnos a la santidad. Lo mismo podemos decir de la providencia de Dios.

                                    b. Dios se deleita solo con la santidad. 1 Tesalonicenses 4:3 “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación”.

                                    c. La santidad nos prepara para la comunión con Dios. Salmo 25:14 “14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto”.

            E. Un creyente piadoso es exacto y cuidadoso con la adoración a Dios

                        1. La palabra piadoso significa devoto o verdadero adorador de Dios. Juan 4:23 “23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”. Cuando Dios le dio la encomienda a Moisés de construir el tabernáculo Dios le había dicho en Éxodos 25:40 “40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte”. Añadirle o quitarle de lo que Dios ha mandado era un gran insulto ante Dios. Dice Watson: Dios ha revelado en Su Palabra su desagrado cuando se hace esto de añadir o quitar de su adoración. Cuando Nadab y Abiú ofrecieron fuego extraño que Dios no le había ordenado, “2 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová” (Levítico 10:1-2). Dios es celoso de su adoración. Nadie debe añadir ni quitar de su adoración. Dios no la dejado a la libertad de cada iglesia o persona cómo debemos acercarnos a Él en adoración.

                        2. Un creyente piadoso no buscará cambiar y variar en patrón que Dios ha revelado sobre Su adoración. Es posible que David fuera llamado un hombre conforme al corazón de Dios por que David fue fiel a la adoración a Dios sin añadir ni quitar.

                        3. ¿Somos celosos con la adoración a Dios? En nuestros días hay muchos que no valoran la adoración a Dios. Que ven asistir a la iglesia los domingos como una opción, como algo que no es necesario, como si Dios no lo hubiera ordenado. Pero un creyente piadoso es celoso de la adoración a Dios. No solo de estar presente, sino que involucrarse de lleno, en cuerpo y alma en la adoración a Dios. Ni busca embellecer lo que Dios ya embellecido con los medios de la adoración que Él ha instituido.

                                    a. No te olvides que los que le añaden eventualmente también le quitarán. Esa fue la queja d Jesús ante los fariseos y los escribas: “Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…” (Marcos 7:8). Y hoy día tenemos los que añaden el arca del pacto y el shofar a la adoración, pero dejan a un lado la predicación a Dios o los sacramentos.

                                    b. Los que están interesados en añadir cosas externas a la adoración usualmente no enfatizan lo que es esencial. Tales como el vivir por fe, una vida cristiana comprometida, seria y estricta.

                                    c. Lamentablemente hoy día se añade a la adoración a Dios mucha superstición y extravagancia burlona: quítate los zapatos porque el altar es santo; traen una cama en sustitución del púlpito; ministros se visten de Star Wars o de drag Queens para llamar la atención y/o indoctrinar con el error y la perversión., etc. Un creyente piadoso no apoya semejante práctica.

            F. Un creyente piadoso es un siervo de Dios y no un siervo de los hombres

                        1. El creyente piadoso en primer lugar es un siervo de Dios. Esdras 5:11 “Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra”. ¿En qué sentidos somos siervos de Dios? En siete aspectos:

                                    a. Deja a los demás siervos y solo se concentra en uno. Abandona el servir al pecado para servir a Dios (Romanos 6:22). “22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”. Él sabe que no puede servir a dos Señores: por amará a uno y aborrecerá al otro (Mateo 6:24).

                                    b. El siervo no es independiente sino está a la disposición de Su Amo. Él no vive su vida como le da gusto y gana sino como Dios ordena en Su Palabra.

                                    c. Es un hombre que se ha atado a Dios. Él ha prometido servirle en donde quiera que haga falta. Y se recuerda de los votos que ha hecho en el bautismo: de ser solo del Señor. Dios es dueño y Señor de u vida, su lengua, su cuerpo, sus partes íntimas, su familia, su trabajo, su dinero. Todo es de Dios. Y nos hemos comprometido en servirle con todo lo que Dios me ha dado para que yo lo administre.

                                    d. Trabaja para Dios.

                                    e. Sigue a Su Amo. Aunque otros siguen a la bestia nosotros seguimos al Cordero. Y le seguirá aun en medio de las dificultades. Lucas 9:23 “23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Sigue a Cristo aun en los peores tiempos. Y es como Noé perfecto en sus generaciones. Aunque el mundo abunda en pecado, él mantiene su integridad.

                                    f. Es satisfecho con la mesada que Dios le da, aunque sea poca. Dice Watson: “un hombre piadoso es siervo de Dios; está dispuesto a vivir de la concesión de Dios; Si solo tiene algunas sobras, no se queja”.

                                    g. El siervo de Dios defiende el honor de Su Amo. Defenderá la causa de Su Amo. No acepta que hablen mal de Cristo, y por tanto cuando es burlado no se queda callado. 

                        2. No te olvides de estar grandes verdades:

                                    a. Dios es el mejor Amo en el mundo

                                    b. En servirle hay libertad

                                    c. Es un honor servir a Dios en Cristo

                                    d. Hay seguridad porque Dios nos cuida

                                    e. Hay ganancia al servir a Dios

                                    f. Dios nos ayuda mientras le servimos

                                    g. Dios provee todo lo necesario para sus siervos.

                        3. Tenemos el compromiso de servirle poque hemos sido comprados por precio.

                        4. En segundo lugar, el creyente piadoso no es siervo de los hombres. 1 Corintios 7:23 “23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres”.

                                    a. Pero acaso no debemos, en un sentido servir a los hombres. Sí, en dos aspectos:

                                                (1) Hay un servicio civil de ayudar a los demás

                                                (2) Hay un servicio religioso cuando servimos a sus almas

                                    b. Pero hay un servicio que no debemos darles: servicio al pecado. ¿Cuándo lo hacemos?

                                                (1) Cuando obedecemos a los hombres contradiciendo el mandamiento de Dios. Dios dice: si te estás quemando cásate: pero que sea en el Señor. Aquí hay dos cosas: Dios instituyó el matrimonio no la convivencia y Dios ordena que el creyente se case con otro creyente.

                                                (2) Cuando cambiamos o modificamos nuestras creencias al mezclarlas con creencias falsas, paganas o contradictorias a la fe cristiana. Por ejemplo: Hay muchos que está dispuestos a cambiar o dejar su credo por su pareja. Otros adoptan practicas contrarias al cristianismo: las cartas del Tarot cristianas, yo pienso en el Espíritu Santo como si fuera al genio de la lámpara de Aladino.

                                                (3) Cuando apoyamos una causa falsa. Y la bautizamos como correcta. Hoy día tenemos a profesantes cristianos decir: el aborto es un cuidado de la salud de la mujer. Me imagino que el bebé abortado no lo piensa así. Cuando apoyamos los conciertos de Bad Bunny, el Conejo Malo, pero profeso ser cristiano. Dijo Pablo de sí como ministro y siervo de Cristo. Gálatas 1:10 “10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”.

                        5. Dice Watson: “¡Cuántas lejos de la piedad están los que sirven a los hombres, que ya sea por temor al castigo o por la esperanza de un ascenso, cumplen con los mandatos pecaminosos de los hombres, que pondrán su conciencia bajo cualquier yugo y navegarán con cualquier viento que sople ganancia! Estos son los "Siervos de los hombres”.

            G. Un creyente piadoso valora a Cristo

                        1. Ve lo precioso que es Cristo en Sí mismo. Dice 1 Pedro 2:6 “6 Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado”.

                                    a. Él es la perla de gran precio. Pequeña en su humildad, pero grande en su valor infinito. Mateo 13:46 “46 que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró”. Él es el Dios hombre. Es sin pecado. Es tierno en su trato con los pecadores. Paciente, amoroso y perdonador. Él es del Padre “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Hebreos 1:3).

                                    b. Cristo es precioso no solo en su Persona sino también en sus oficios.

                                                (1) Él es precioso en su oficio de Profeta. Él nos revela la voluntad de Dios para nuestra salvación. Pero Él no solo enseña al oído sino también al corazón por medio del Espíritu de Cristo. Él tiene la llave de David en su mano y en su mano abrió Jesús el corazón de Lidia para que recibiera la palabra predicada, (Hechos 16:14).

                                                (2) Él es precioso en su oficio de Sacerdote. Dice Hebreos 9:26 “pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”. Por tanto, nos podemos acercar con confianza al trono de la gracia con la esperanza de “alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:15). Y Él vive para siempre para interceder por nosotros.

                                                (3) Él es precioso en su oficio de Rey. Él es el Rey de reyes y Señor de señores. La hermosura de su oficio lo podemos ver en que:

                                                            a. en la manera en que Cristo dirige y gobierna a su pueblo. Él nos gobierna con misericordia y dulzura. Por eso como dice el Salmo 110:3 “Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad”.

                                                            b. en la manera en que Jesús restringe y anula las decisiones de sus enemigos. Dice Watson: Él “derriba su orgullo, engaña su política, restringe su malicia”.

                        2. Cristo es precioso en sus beneficios. Toda nuestra salvación y sus beneficios se encuentran en Cristo mismo. Por eso la manera más común en la Biblia para hablar de un cristiano es decir que nosotros estamos en Cristo, o en él. Dice Watson: “En su sangre fluye la justificación (Hechos 13:39); santificación (Hebreos 9:14); fructificación (Juan 1:16); pacificación (Romanos 5:1); adopción (Gálatas 4:5); perseverancia (Hebreos 12:2); glorificación (Hebreos 9:12)”.

                        3. Por tanto un creyente piadoso valora a Cristo sobre todas las cosas. Mira la analogía del amor de la Sulamita con su amado, la cual retrata el amor de la iglesia por Cristo en Cantar de los Cantares 2:3 “3 Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar”. El manzano cuyo fruto es dulce que sacia su hambre y árbol que produce sombra en contra del sol abrasador, es superior a los árboles silvestres. Visto como una analogía de la relación de Cristo y la iglesia decimos que el creyente piadoso valora a Cristo como inigualable. La íntima comunión con Cristo por medio de la Palabra sobre la Persona y la Obra de salvación de Cristo refresca el alma como nada en el mundo lo puede hacer. BEHR: “Cristo es único en la seguridad espiritual y la vida que proporciona”. Al punto es el valor de Cristo para un creyente que valora el conocimiento de Cristo por encima de todas las cosas del mundo. Filipenses 3:8 “8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,”.

                        4. Si este es el valor que el creyente tiene de Cristo quien lo es todo en todo, el cual Pablo describe es su vida. ¿Qué podemos decir de aquellos que no valoran a Cristo? Hay cuatro grupos que desprecian a Cristo, dice Watson:

                                    a. Los judíos. Ellos hasta el día de hoy no creen en Cristo como el Mesías y el Salvador del mundo. Todavía ellos están esperando el Mesías. Lo que dijo Pablo hace dos mil años todavía les aplica a ellos. 2 Corintios 3:15 “15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos”. Hasta el día de hoy ellos blasfeman a Cristo. Y algunos se atreven a llamarlos el pueblo escogido. ¿Son salvos? Claro que no. Jesús mismo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6). Hechos 4:12 “12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”.

                                    b. Los socinianos. Ellos eran un grupo de herejes en el siglo 17 quienes no solo negaron la Trinidad y obviamente la deidad de Cristo y esto es o que Watson desean enfatizar. Además negaron el pecado original, eran Pelagianos. ¿Quiénes serían entonces “socinianos” hoy día? Todos los que nieguen la doctrina de la Trinidad. Aquí caen los Testigos de Jehová, los Mormones, los Unitarios, los Pentecostales Unitarios, etc.

                                    c. Los cristianos nominales. ¿Quiénes son ellos?  Los que profesan ser cristianos pero no dan frutos de obediencia como evidencia de una genuina fe. Podemos incluir ahí, según Watson, a aquellos que buscan salvación por sus méritos y los méritos de Cristo.

                                    d. Los que profesan un cientificismo. Esa no es la palabra que utiliza Watson. La que él utiliza no nos hace sentido en el día de hoy. Tal vez una traducción mía un poco flexible sería los científicos con la cabeza llena de aire. ¿Quiénes son ellos? Son los que estudian este universo, pero no conecta el conocimiento de Dios y de Cristo con todo lo creado. Estudian el sol pero no lo relacionan con el sol de justicia, el cual es Cristo.  

                        5. La pregunta es medular. ¿Valoramos a Cristo sobre todas las cosas? Dice Watson: “Si apreciamos verdaderamente a Cristo, no podemos vivir sin él; las cosas que valoramos, no sabemos cómo prescindir de ellas. Un hombre puede vivir sin música, pero no sin comida. Un hijo de Dios puede carecer de salud y amigos, pero no puede carecer de Cristo”.

            H. Un creyente piadoso llora

                        1. Cuando nos convertimos o más bien cuando Dios nos convierte Él derrama sobre nosotros Su Espíritu el cual es Espíritu de gracia y de oración pero también espíritu de arrepentimiento. Él creyente se duele de sus pecados y de su vida anterior apartada de Dios mismo. Eso es parte de la profecía de Zacarías 12:10 “10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”.

                        2. Pero por qué un creyente piadoso llora? ¿Acaso no debe de estar alegre porque sus pecados han sido perdonados lo cual produce gozo y alegría? El creyente piadoso tiene razones suficientes para llorar. ¿Cuáles son?

                                    a. Todavía llora por el pecado remanente que queda en él. Hay una lucha continua entre el hombre interior que se deleita en la ley de Dios pero ve una ley como dice Pablo en Romanos 7:23 “23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros”. Así que una de las características de un creyente piadoso es que cada día es más sensible al pecado y a su pecado. Y yo diría que este es uno de los grandes males que hay en la iglesia de Cristo. Tenemos un gran número de profesantes cristianos que pecado es solamente las cosas grandes: asesinato, adulterio, violaciones, etc. Pero no somos sensibles a considerar pecado y suciedad el orgullo, la mundanalidad, los deseos carnales, la vana gloria, la envidia, la codicia, etc. Y sobre todo: los deseos pecaminosos sexuales estimulados por la música, las series de televisión y las películas. Pero el creyente piadoso es sensible a sus pecados y especialmente a los pecados del corazón y los pecados de la lengua.

                                    b. Llora cuando sucumbe al pecado. Romanos 7:19 “19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”. Se duele por causa del pecado, porque odia el pecado y porque al pecar ha afrentado a su Dios y Salvador. Él sabe que sabe más. Que ha actuado en contra de sus propias convicciones. Hace poco leí una noticia de una persona que era militante en contra del aborto. Entonces se enreda con una mujer, la cual queda embarazada. Y termina él pagándole un aborto. Actuó en contra de sus propias convicciones. El pecado nos lleva a actuar en contra de lo que creemos. El creyente llora por eso.

                                    c. Llora por lo poco santo que es. Ese es el anhelo de todo cristiano ser cada día más como Cristo. Pero cuán corto nos quedamos. Eso sale a relucir muchas veces cuando pecamos delante de aquellos que les enseñamos a no pecar contra Dos.

                                    d. El creyente llora también cuando considera el amor de Cristo por su vida. ¿Cómo es posible que Cristo ame a semejante pecador que soy yo? Y que pecamos en contra del mismo amor de Dios. Él ha sido bueno con nosotros siempre. Al pecar actuamos como mal agradecidos de la bondad de Dios. Además que nuestros pecados hacen que los impíos blasfemen el nombre de Dios. 2 Samuel 12:14 “14 Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá”.

                                    e. El creyente llora también al ver la injusticia prevalecer en nuestra sociedad. Jesús dijo en Mateo 5:4 “4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”.

                        3. Es por todo lo anterior que el creyente haya su paz en la justicia y la santidad de Cristo la cual nos es imputada por la fe.

                        4. Claro está, el lloro de un creyente es diferente del lloro de un no creyente. Hay unas diferencias esenciales que debemos tener presente. ¿Cuáles son las diferencias entre arrepentimiento para vida y el arrepentimiento para muerte?

                                    a. Es un arrepentimiento interno del corazón. No es meramente poner la cara triste. Jesús decía que los hipócritas solo desfiguran su cara. Mateo 6:16 “16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”. Pero el arrepentimiento para vida va mucho más profundo. Mira cómo lo describe Lucas en Hechos 2:37 “37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?”. La palabra compungir en el griego es κατανύσσω katanússo; que connota la idea de perforar hasta atravesar, i.e. (fig.) agitar violentamente (herir en lo vivo). Dice Vine: “golpear o pinchar violentamente. En Hechos 2:37 Se usa de una fuerte emoción”. En otras palabras, el arrepentimiento salvador es algo más que meramente tener tristeza por lo que ha sucedido. Es algo más profundo. Claro está, no hay un medidor para ello. Ni debemos buscar un medidor de arrepentimiento. Hay que tener cuidado con eso. Por eso hay que considerar la segunda característica:

                                    b. El arrepentimiento para vida es uno sincero. Se duele por el pecado en sí mismo y no principalmente por las consecuencias del pecado.

                                    c. El arrepentimiento para vida tiende a influir. Hace el corazón uno mejor. Eclesiastés 7:3 “3 Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón”. Dice la BEHR: “Aunque no son tan agradables, los momentos de tristeza son de mayor beneficio que la felicidad superficial”.

            I. Un creyente piadoso es amante de la Palabra de Dios

                        1. Decía el salmista en el Salmo 119:97 “97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley!

Todo el día es ella mi meditación”. La palabra ley se usa en la Biblia para referirse a veces a los primeros cinco libros del AT. A veces se usa para referirse a la ley ceremonial o a los 10 mandamientos. O como aquí para referirse a toda la Palabra de Dios.

                        2. Dice Watson un creyente piadoso ama la Palabra escrita. Y por tanto ama todas las partes en que está compuesta la Palabra de Dios. Por ejemplo:

                                    a. Ama las directrices de la Palabra de Dios. O como dice nuestra Confesión de fe hablando de la fe salvadora en el capítulo 14 párrafo 2: XIV.2 “Mediante esta fe el cristiano cree que es verdadero todo lo que está revelado en la Palabra, por la autoridad de Dios mismo que habla en ella; y actúa en forma diferente según lo que contiene cada pasaje en particular, produciendo obediencia a sus mandamientos, temblor ante sus amenazas, aceptación de las promesas de Dios para esta vida y para la venidera”. Por eso dice Watson: ama las directrices de la Palabra de Dios. Para él la Biblia y solo la Biblia es la única regla de fe y conducta. Ama las enseñanzas de la Palabra. Y procura obedecerlas porque la Biblia es la voz de Dios.

                                    b. Ama las amenazas de la Palabra. Es un poco chocante esa expresión. Ya que vimos que la fe salvadora tiembla ante las amenazas de la Palabra. La idea de Watson es: “Un hombre piadoso ama las imprecaciones de la Palabra. Sabe que hay amor en cada amenaza. Dios no quiere que perezcamos; Por lo tanto, misericordiosamente nos amenaza, para asustarnos del pecado”. Claro está hermanos, Watson como fiel reformado que era él creía en la perseverancia de los santos. Nuestra salvación es segura porque descansa en los brazos del Salvador. Pero Dios nos preserva en el uso de los medios. Y uno de los medios que Dios utiliza es que dejados a nuestra cuenta sin la gracia de Dios todos nosotros pereceríamos. Si Dios dejara de sostener a un creyente genuino él perecería. No perecemos porque Dios en el pacto de gracia ha prometido sostenernos hasta el fin. Pero hay una realidad. 2 Timoteo 2:11-13 “11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo”. Nadie que viva en pecado debe tener la seguridad que va para el cielo.

                                    c. Ama la parte consoladora de la Palabra que son las promesas de Dios para esta vida y la venidera. Esas son el tuétano y la grosura de la Palabra de Dios.

                        3. El creyente piadoso demuestra cuanto ama la Palabra:

                                    a. Al ser diligente en estudiarla. Tiene el corazón de los bereanos. No es un mero lector devocional. No niego el valor de la misma. Pero no se limita a una mera lectura devocional sino que busca estudiarla. Compara los pasajes con otros pasajes. Buscan entender su significado. Pregunta al alguien que sabe más cuál es el significado del pasaje. Procura evitar la inconsistencia de que no tengo tiempo de leer la Palabra de Dios pero tengo tiempo para ver Facebook o leer algún artículo publicado en las redes sociales y profundiza y busca corroborar que la información es correcta.

                                    b. Medita frecuentemente en ella. Salmo 119:97 “97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación”. Eso no significa que eso es lo único que tenemos en la mente. Pero a un creyente piadoso le vienen constantemente pasajes e historias de la Biblia. Oye algo y rápidamente lo relaciona con algún pasaje conocido. Al igual que sin planificarlo comienza a alabar a Dios con cánticos.

                                    c. Se deleita en la Palabra. Dice Watson: es su recreación.

                                    d. La atesora en su corazón. Salmo 119:11 “11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”.

                                    e. La defiende. Dice Watson: “Un hombre piadoso no solo disputará por la Palabra, sino que morirá por ella: "Vi debajo del altar las almas de los que fueron muertos por la palabra de Dios" (Apocalipsis 6:9)”.

                                    f. Por preferirla por encima de muchas cosas valiosas.

                                                (1) Incluso por encima de su comida. Dice Job 23:12 “12 Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida”. Comentando sobre esto dice la BET: “Job ha perseverado en los pasos de Dios, no se ha desviado de su camino (v. 11), y ha valorado el mandamiento de Dios y las palabras de su boca más que la provisión para su propio bienestar físico”. Eso me recuerda las mismas palabras de Jesús. En Juan 4:31-34 “1 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. 32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. 33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? 34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”.

                                                (2) Por encima del dinero. Salmo 119:72 “72 Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata”.

                                    g. Habla de ella.

                                    h. Procura conformarse a ella.

                        4. Ama la Palabra predicada. La cual si es fiel es un comentario de la Palabra escrita. La ama porque este es el medio principal de su conversión. 1 Corintios 1:21 “21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”. Como dice la pregunta y respuesta 155 del Catecismo Mayor de Westminster: “155. ¿Cómo se hace eficaz la Palabra para la salvación?

            R. El Espíritu de Dios hace de la lectura, pero especialmente de la predicación de la Palabra, un medio eficaz para iluminar, convencer y humillar a los pecadores; de apartarlos de sí mismos y atraerlos a Cristo; de conformarlos a su imagen y someterlos a su voluntad; de fortalecerlos contra las tentaciones y corrupciones; de edificarlos en gracia, y de establecer sus corazones en santidad y consuelo por medio de la fe para salvación”.

                        5. La pregunta es obligatoria: ¿amamos la Palabra escrita y la palabra predicada?

            J. Un creyente piadoso posee el Espíritu Santo

                        1. Dice Gálatas 4:6 “6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!”. Parecería un comentario innecesario pero todo creyente, absolutamente todo genuino creyente ha sido bautizado con el Espíritu Santo. No existen dos clases de cristianos: los que han sido bautizados con el Espíritu Santo y los que no. Todos los que reciben a Cristo con una fe salvadora genuina han sido hechos hijos de Dios. Dice Juan 1:12 “12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”. Y si son hechos hijos de Dios a ellos Dios les envió a sus corazones el Espíritu Santo, aquí llamado el Espíritu de Su Hijo. El cual produce en nosotros los afectos filiales, o de hijos que los lleva a reconocer que Dios es su Padre y que pueden clamar a Él con un corazón de hijos. Claro está, una cosa es ser bautizados con el Espíritu Santo y otra es la llenura del Espíritu Santo. Una vez bautizados desde el momento de la conversión somos llamados a ser llenos constantemente del Espíritu Santo. Lo cual está íntimamente conectado con la comunión de los santos, la morada de la Palabra en nuestros corazones, la adoración sincera del corazón, etc.

                        2. Dice Watson que el Espíritu Santo nos revela de varias maneras:

                                    a. Por medio de Sus movimientos. El Espíritu Santo siempre está activo en la vida del creyente. Entonces Watson hace una pregunta importante. ¿Cómo yo puedo distinguir entre los movimientos del Espíritu Santo que son reales de los que son falsos?

                                                (1) El movimiento del Espíritu siempre está en consonancia con la Palabra de Dios. Obviamente, porque la Palabra es la Palabra del Espíritu. Fue Él quien la inspiró. Y como Dios Él no va a contradecirse con su propia Palabra.

            ¿Cómo podemos distinguir entre la obra del Espíritu Santo de la conciencia natural?

                                                (1) La conciencia actúa de forma distinta. Nos muestra nuestro deber y nos obliga a obedecer por temor al castigo. En cambio, el Espíritu nos lleva a obedecer voluntariamente y a estimar el deber como un privilegio.

                                                (2) Dice Watson: “Los impulsos de una conciencia natural impulsan a los hombres solo a deberes religiosos más fáciles, en los que el corazón está menos ejercitado, como la lectura superficial de la Palabra o la oración. Pero los movimientos del Espíritu en los piadosos van más allá, haciéndolos cumplir con los deberes más molestos, como la autorreflexión [autoexamen], la humildad de sí mismos; sí, deberes peligrosos, como confesar el nombre de Cristo en tiempos de peligro”.

                                    b. Por Sus virtudes.

                                                (1) El Espíritu posee una virtud educativa. Él enseña con poder de convicción.

                                                (2) El Espíritu tiene una virtud santificadora. Su poder santificador es en todo el hombre. Santifica su mente y ahora se deleita en pensar y hablar acerca de las cosas de Dios, la santidad y la vida eterna. Santifica su voluntad y ahora escoge servir a Dios con alegría y deleite. Santifica sus afectos, deseando la santidad en todas las áreas de su vida. Nos capacita para morir más y más al pecado y vivir más y más para la justicia.

                                                (3) El Espíritu tiene una virtud vivificante. El Espíritu da vida. 2 Corintios 3:6 “el espíritu vivifica”. Hace que el amor a Dios sea más fervoroso y la esperanza más viva.

                                                (4) Tiene una virtud fortalecedora. Como Él es el Espíritu de poder, Él nos fortalece y nos asiste en nuestros deberes. 2 Timoteo 1:7 “7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

                                                (5) Tiene una virtud consoladora. ¿Cómo él nos consuela?

                                                            a. Dando testimonio de que somos hijos de Dios

                                                            b. Llevándonos a aprehender [a presar] el amor de Dios.

                                                            c. Consolando nuestras conciencias con la sangre de Cristo. Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

                                                            d. Nos consuela por medio de los medios de gracia. Y por medio de las promesas.

            K. Un creyente piadoso es uno humilde.

                        1.  Antes de describir lo que es un cristiano humilde Watson hace una distinción. Una cosa es ser humilde y otra el ser humillado.

                                    a. Una persona puede ser humillada sin ser humilde. Un impío puede ser humillado por medio de las aflicciones sin ser humilde. En cambio, un creyente piadoso no solo puede ser humillado por las aflicciones además de ser humilde.

                                    b. Es importante distinguir entre la humildad interna de la humildad meramente externa. Por ejemplo, una persona podría comportarse humildemente ante los demás y ser a la misma vez una persona orgullosa o soberbia. Incluso puede comportarse de una manera humilde ante Dios pero ser soberbio.

                        2. ¿Cómo un cristiano sabe si es una persona humilde y por tanto piadosa?

                                    a. Porque considera a los demás como superiores a él mismo.

                                    b. Porque justifica a Dios cuando está en aflicción.

                                    c. Porque siempre busca exaltar a Cristo

                                    d. Porque piensa de sí mismo con cordura.

                                    e. Porque está dispuesto a aceptar sus errores y sus pecados. Proverbios 9:8 “8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará”.

                                    f. Está dispuesto a menguar para que Dios crezca

                                    g. Está contento con la condición en la que Dios le ha puesto

                        3. Estas es una de las áreas de mayor necesidad en nuestros tiempos. Un creyente soberbio es una contradicción. Hoy día muchos que profesan ser creyentes son bien soberbios. No aceptan corrección. No aceptan que les digan que eso que creen es contrario a la Palabra. Y que están equivocados. Si algo que se enseña no les gusta automáticamente lo desechan. Mal interpretan el pasaje que dice: 21 Examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:21). ¿Qué significa el pasaje? Para muchos hoy en día: escucho lo que dices y si no me gusta porque pienso de otra manera lo desecho. Pero el pasaje nos llama a examinarlo todo a la luz de la Palabra de Dios. Y eso a veces toma tiempo. Hay ciertas posturas que requieren analizar y ponderar con sumo cuidado y tal vez hilar fino. Y el criterio para rechazar algo no es si me gusta o no o si está de acuerdo a lo que yo considero justo es si es o no contrario a la Palabra de Dios. Porque ella es nuestra única regla de fe y conducta. Por tanto, más que nunca debemos esforzarnos en crecer en la humildad. 1 Pedro 5:5 “5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”. Juan 13:14 “14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros”.  Miqueas 6:8 “8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”. No te olvides que Dios se deleita en corazones humildes.

            L. Un creyente piadoso es uno que ora

                        1. Salmo 32:6 “6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él”.

                        2. ¿Cuáles son las marcas de una oración espiritual?

                                    a. Cuando oramos con conocimiento

                                    b. Cuando el corazón y el Espíritu oran

                                    c. Cuando es una oración ferviente

                                    d. Cuando viene de un corazón contrito

                                    e. Cuando es una oración creyente u oramos con fe

                                    f. Cuando es una oración santa

                                    g. Cuando es una oración humilde

                                    h. Cuando oramos en el nombre de Cristo

                                    i. Cuando oramos porque amamos el orar

                                    j. Cuando hay metas espirituales en la oración

                                    k. Cuando es acompañada del uso de medios

                                    l. Cuando deja en el cristiano un sentido espiritual sobre el corazón

            M. Un creyente piadoso es uno sincero

                        1. De Nataniel, Jesús dijo en Juan 1:47 “He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño”. En griego la palabra sincero es haplous que significa sin dobles. O tal vez como decimos en PR: se le vio la costura. Lo que hizo reveló realmente su interés.

                        2. ¿En dónde vemos la sinceridad en un creyente piadoso?

                                    a. En lo que él parece ser. Él es lo que dice ser. Como dice Pablo: el judío no es en última instancia en lo exterior sino en lo interior. Romanos 2:29 “29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios”. Es uno genuinamente convertido.

                                    b. Se esfuerza en agradar a Dios. 2 Corintios 5:9 “9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables”. Sea que comamos o bebemos hacemos todo para la gloria de Dios. Yo diría que eso es uno de los males que tenemos dentro del cristianismo. Nosotros vivimos para agradar a Dios en todo lo que hacemos. Eso es salvación por obras sino salvación por gracia que produce un corazón agradecido. Dios en Cristo es el dueño de mi vida. Dice Gálatas 2:20 “20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.

                                    c. No justifica sus pecados. No esconde la realidad de sus pecados. Dice el Salmo 32:5 “5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado”. ¿Qué significa no encubrí mi iniquidad? No lo excusé, ni pensé que lo que hizo no merece ser confesado. Y como dice nuestra confesión confiesa en particular sus pecados particulares. No meramente una confesión general de que soy pecador. Salmo 19:13 “13 Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión”.  Hermanos, cuando oremos, oremos por pecados específicos. Señor quita de mí la soberbia, ayúdame a ser misericordioso, humilde, manso, puro en mis pensamientos y palabras. Sé específico en las áreas que necesitamos crecer.

                                    d. El creyente piadoso aborrece el engaño. Como dice el dicho: no todo lo que brilla es oro. Él no habla sino con sinceridad. Él no es como Joab que dice 2 Samuel 20:9-10 “9 Entonces Joab dijo a Amasa: ¿Te va bien, hermano mío? Y tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo. 10 Y Amasa no se cuidó de la daga que estaba en la mano de Joab; y éste le hirió con ella en la quinta costilla, y derramó sus entrañas por tierra, y cayó muerto sin darle un segundo golpe”. No es doble cara: por un lado se muestra tu amigo y por la espalda te mete la puñalada.

                        3. Watson dice algo interesante y lo deseo compartir. “La sinceridad (como yo la concibo) no es estrictamente una gracia, sino más bien el ingrediente de toda gracia. La sinceridad es lo que califica la gracia y sin la cual la gracia no es verdadera: "La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con sinceridad" (Efesios 6:24). La sinceridad califica nuestro amor; La sinceridad es para la gracia lo que la sangre y los espíritus son para el cuerpo. No puede haber vida sin sangre, por lo que no puede haber gracia sin sinceridad”.

                        4. No te olvides las palabras del Salmo 51:6 “6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,’. Calvino: “Él va más allá, y afirma, que para encontrar la aprobación de Dios, no es suficiente que nuestras vidas se ajusten a la letra de su ley, a menos que nuestro corazón esté limpio y purificado de todo engaño”.

            N. Un creyente piadoso es uno celestial

                        1. El cielo está en él aun antes de que él esté en el cielo. Una persona puede vivir en un lugar y ser de otro lugar. Puede vivir en Santo Domingo aunque es puertorriqueño. Así que un creyente piadoso aunque está en el mundo no es del mundo sino de la =Jerusalén celestial. Cada día es el Día de la Ascensión, en referencia a la Ascensión de Cristo cuando subió a los cielos.

                        2. El creyente piadoso es celestial en seis áreas, dice Watson. Estas son:

                                    a. En lo que escoge. Él escoge a Cristo y la gracia por encima de las cosas ilustres del mundo. Dice Watson: lo que escogemos eso es lo que somos. Esto lo vemos claramente cuando hay que escoger entre Cristo y el mundo. Esto lo vemos claramente en el caso de Moisés. En Hebreos 11:25 “25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,”.

                                    b. En su disposición. Su corazón por la gracia de Dios es llevado a poner sus afectos en las cosas de arriba. Colosenses 3:2 “2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Y yo diría que ese es uno de los males en la iglesia del siglo 21. Hay muchos que ponen su felicidad aquí en la tierra. No hay un menosprecio santo a las cosas de este mundo. Como si el mundo fuera mejor que las glorias que nos esperan. Aquí nos divertimos pero allá será aburrido. Cuán lejos están de la verdad los que así piensan.

                                    c. En lo que habla. Las cosas espirituales es su constante tema de conversación. No es el único tema pero es uno que constantemente lo tiene a flor de labios. Cuando Cristo mora en el corazón no puede sino hablar a cerca de Él y de su salvación, de sus promesas, el reino de Dios, etc. Pero muchas veces lo que predomina en muchos son las cosas del mundo.

                                    d. En su esperanza. Dice el Salmo 39:7 “7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti”. Dice Pablo que somos salvo en esperanza. Porque aun no hemos recibido lo prometido, pero lo esperamos. Lo esperamos porque el Dios que no miente lo cumplirá. Porque el Padre así lo planificó y Cristo lo adquirió con el precio de su obediencia y el Espíritu Santo lo aseguró al ser las arras de la herencia adquirida.

                                    e. En su conducta. Por tanto, procura adornar el evangelio con una vida obediente y santa. Y sabe que Dios es glorificado en que demos mucho fruto, fruto de santidad. Por eso procura ser celoso de buenas obras, crecer en santidad y humildad porque todo eso da mayor gloria a Dios.

                                    e. En lo que hace. Dice Watson: “Un hombre piadoso es sublime y sagrado en sus movimientos; él se ocupa en su salvación; pone todas sus fuerzas, como lo hicieron en las Olimpiadas griegas, para poder obtener la guirnalda hecha de las flores del paraíso. Él ora, ayuna, vigila y toma el cielo por violencia. Lleva a cabo el interés de Dios en el mundo, hace el trabajo de los ángeles, es seráfico en sus acciones”.  

            O. Un creyente piadoso es uno con gran celo

                        1. El celo es como una llama ardiente en los afectos, los deseos. Nos lleva a tener celo del honor, de la verdad y de la adoración a Dios. Como dice el Salmo 119:139 “139 Mi celo me ha consumido, Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras”. NTV: “La indignación me agobia, porque mis enemigos despreciaron tus palabras”. Hay indignación en el salmista. ¿Por qué? Porque sus enemigos (que a la vez son enemigos de Dios) despreciaron las Palabras de Dios. Cuando eso sucede debe haber indignación, un celo ardiente en nuestro corazón por tal hecho. De Finees se dice en Números 25:11-13 “1 Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel. 12 Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; 13 y tendrá él, y su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel”. Y qué podemos decir de Jesús cuando sacó a los cambistas del templo. Los apóstoles se acordaron y dijeron en Juan 2:17 “17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume”.

                        2. Pero no todo celo de Dios es correcto. Hay algunos como dijo Pablo que tienen celo de Dios pero no conforme a ciencia. Por eso necesitamos distinguir entre un celo verdadero y un celo que no es correcto. ¿Cuáles son las diferencias?

                                    a. Un celo falso es un celo que es ciego. Romanos 10:2 “2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia”. Pablo en su celo ciego persiguió a la iglesia y consintió en la muerte de Esteban.

                                    b. Un celo falso es uno egocéntrico. La oposición de Demetrio hacia Pablo no fue meramente que se desacreditara el honor dado a la diosa Diana sino principalmente al hecho de que perdería sus riquezas si la gente dejaba de adorar a Diana de los Efesios. Hechos 19:24-27 “Porque un platero llamado Demetrio, que hacía de plata templecillos de Diana, daba no poca ganancia a los artífices; 25 a los cuales, reunidos con los obreros del mismo oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio obtenemos nuestra riqueza; 26 pero veis y oís que este Pablo, no solamente en Efeso, sino en casi toda Asia, ha apartado a muchas gentes con persuasión, diciendo que no son dioses los que se hacen con las manos. 27 Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero”. De esta calaña hay muchos hoy día dentro del ministerio. Quienes están más interesados en el dinero, la buena ropa, buenos carros y aviones que realmente predicar la Palabra fielmente. Predicarla desinteresadamente.

                                    c. Cuando el celo es uno errado. Los fariseos estaban más interesados en que se guardaran las tradiciones de los ancianos que la misma ley de Dios. Y no tenían ningún problema en anular los mandamientos de Dios al poner como mandamientos de Dios las tradiciones de los hombres.

                        3. Entonces ¿cuáles son las características del celo bíblico?

                                    a. Un celo verdadero no puede soportar una injuria hecha contra Dios. Apocalipsis 2:2 “2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;”. Si alguien ofende a tu madre cómo reaccionarías. Y si alguien ofende a tu Padre celestial cómo reaccionarías.

                                    b. Un celo verdadero enfrenta con valentía la oposición. Mira las palabras de Pablo en Hechos 21:13 “13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús”.

                                    c. Un celo verdadero es precedido con conocimiento y le sigue la santidad.

                                    d. Un celo verdadero es ferviente en cumplir su deber. Dice Watson: “El celo nos hace: escuchar con reverencia, orar con afecto, amar con ardor”. Tito 2:13b-14 “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”. BER: “Lejos de fomentar la complacencia, la gracia redentora de Cristo motiva aún más fuertemente el amor agradecido de los creyentes, expresado en obediencia”. BEHR: “Un deseo ansioso de negarse a sí mismo, obedecer a Dios y servir a las personas es un efecto y evidencia de que Cristo murió por usted”.

                                    e. Un celo verdadero persevera.

            P. Un creyente piadoso es uno paciente

                        1. Dice Santiago 5:11 “11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo”. Al hablar de la paciencia de Job nos lleva a considerarla como digna de imitar.

                        2. Hay una doble paciencia, dice Watson.

                                    a. La paciencia en esperar. Un creyente piadoso no obtiene inmediatamente lo que desea sino que espera hasta que la misericordia de Dios esté ya madura. Salmo 130: 6 “6 Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana”. Dice Watson: “La liberación puede demorarse más allá de nuestro tiempo, pero no se demorará más allá del tiempo de Dios”. Y continua: “¿Por qué no debemos esperar pacientemente a Dios? Somos sirvientes; es parte de ser sirvientes estar en una postura de espera. Esperamos todo lo demás; esperamos la semilla hasta que crezca (Santiago 5:7). ¿Por qué no podemos esperar a Dios? Dios ha esperado por nosotros (Isaías 30:18). ¿No esperó nuestro arrepentimiento? ¿Cuántas veces vino, año tras año, antes de encontrar fruto? ¿Nos esperó Dios y no podemos esperarlo?”.

                                    b. La paciencia en sobrellevar las pruebas. Sin buscar venganza de aquellas personas que nos hagan daño, ni quejas contra Dios por lo que ha decretado. Pero esta paciencia ante Dios no es una paciencia porque nada podemos hacer sino una en la cual sobrellevamos la prueba de Dios en paz sometiéndonos a la voluntad de Dios.

                        3. Hay cuatro actitudes que son contrarias a esta paciencia. Estas son:

                                    a. Impaciencia. Cuando hemos perdido el control y actuamos de una manera descontrolada. Si hay algo que la iglesia de Cristo necesita aprender es a esperar en Dios.

b. Descontento. Falta de contentamiento.

                                    c. Defección. lo cual es una aversión a Dios y a sus caminos, y una caída fuera de la religión. 

                                    d. Auto vindicación, cuando en lugar de ser humillado bajo la mano de Dios, un hombre se justifica a sí mismo, como si no hubiera merecido lo que sufre. Un hombre piadoso se suscribe a la sabiduría de Dios y se somete a su voluntad.

                        4. En todo esto no nos olvidemos de que:

                                    a. Dios no nos quita nada bueno a menos que sea para darnos algo mejor. Dios les quitó a los discípulos de la compañía de Jesús pero les dio Su Espíritu Santo. Dice Watson: Dios nos quita una flor y nos da un diamante.

                                    b. Cuando un hermano en Cristo fallece, no te olvides que él está en una mejor condición. 

                                    c. Nosotros que somos salvos tenemos a un amigo en el cielo que jamás nos abandona.

                                    d. Tal vez Dios está corrigiendo en nosotros una falta, así que es para nuestro beneficio ser pacientes.

                                    e. En una relación entre creyentes puede haber separación pero esa relación nunca se pierde. Dice Watson: “Eso se ha perdido, lo que no tenemos esperanza de volver a ver. Los amigos piadosos solo se han adelantado un poco a nosotros. Pronto llegará un momento en que habrá una reunión sin despedida”.

                                    f. Las aflicciones son para nuestro beneficio, son ganancias para nuestro bien.

                        5. Pregunta Watson: ¿Cómo debo sintonizar mi corazón con el estado de ánimo de uno que es paciente? Respuesta: Obtén fe; Toda nuestra impaciencia procede de la incredulidad. La fe engendra la paciencia. También la oración es el medio que Dios utiliza para engendrar paciencia en medio de las pruebas.

            Q. Un creyente piadoso es uno agradecido

                        1.  La alabanza y la acción de gracias son obras del cielo; Y comienza aquí esa obra que siempre se estará haciendo en el cielo.

                        2. Tomemos a un cristiano en su peor momento, pero aun así está agradecido. Agradecido de que Dios le ha dado más de lo que merece. Jonás 2:9 “9 Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová”.

                        3. Acción de gracias a Dios es la obra de los santos.

                                    a. Nadie sino los piadosos son los que pueden alabar a Dios de una manera correcta.

                                    b. La acción de gracias es la parte más noble de la adoración a Dios.

                                    c. La acción de gracia es una obra que exalta el nombre de Dios

                        4. Pregunta Watson: ¿Cómo podemos saber si estamos correctamente agradecidos?

a. Estamos justamente agradecidos, cuando tenemos cuidado de registrar las misericordias de Dios: "4 Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel:" (1 Crónicas 16:4).

                                    b. Estamos justamente agradecidos, cuando los favores que recibimos hacen que nuestro amor a Dios sea más querido.

                                    c. Estamos justamente agradecidos cuando, al alabar a Dios, no vemos ninguna dignidad de nosotros mismos: "No soy digno de la menor de todas las misericordias que has mostrado a tu siervo" (Génesis 32:10).

                                    d. Estamos justamente agradecidos, cuando hacemos un buen uso de la misericordia de Dios. Pagamos las bendiciones de Dios con servicio.

            R. Un creyente piadoso ama a los santos (es amante de los santos)

                        1. Dice Watson: “La mejor manera de discernir la gracia en uno mismo es amar la gracia en los demás: 1 Juan 3:14 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte”. La fe nos une a Dios y el amor nos unos a los hermanos.

                        2. Hay dos clases de amor hacia el prójimo:

                                    a. el amor civil. Es cuando tratamos con amor y respeto a los demás. Como cuando Abraham nos dice Génesis 23:7 “7 Y Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het,”. O cuando leemos en Levíticos 19:32 “32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová”. Levantarse ante el anciano como señal de respeto. Al igual que el abrir la puerta para que los demás entren al edificio o la mujer pase primero. O abrirle la puerta a la esposa cuando va a entrar al carro. El no interrumpir cuando alguien esté hablando dándole la oportunidad de que termine de hablar. El darles la mano a las personas. El saludar a los demás cuando uno entra a un lugar concurrido. Si alguien se va a servir algo: preguntar si los demás quieren. El ceder el asiento a una dama o a un envejeciente cuando no hay asiento. Hoy día los modales brillan por su ausencia no solo entre los jóvenes pero entre los adultos también. Me recuerdo de una canción famosa de Oscar de León que decía que una mujer entró a una oficina y no había asiento y ningún hombre le ofreció cederle su asiento y ella se quejó de que aquí no hay caballeros. Y la canción decía: Aquí hay caballero señora lo que no hay son asientos. Lo cual es una burla. Y otra práctica muy importante que brilla por su ausencia hoy día. La gente no da la cara. Uno los llama y lo menos que puede decirle es contestarle a alguien. Los contratistas son expertos en esto. Uno los llama y en vez de devolvernos a llamada o decirnos que no pueden ya que están llenos de trabajo, cualquier cosa pero escogen no devolverte la llamada. ¿Por qué debemos crecer en ese amor civil?

                                                (1) Porque los demás son nuestro prójimo.

                                                (2)  Porque tratarlos con respeto puede ser un medio para ganarlos para Cristo.

            No te olvides la gracia de Dios santifica la naturaleza. O como dice Watson: endulza y refina la naturaleza.

                                    b. El amor piadoso y santo. Ese es el amor que tenemos para la familia de la fe. Gálatas 6:10 “10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”. Y este amor tiene varias características:

                                                (1) Debe ser un amor sincero. 1 Juan 3:18 “18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”.

                                                (2) Debe ser un amor extensivo.

                                                            aa. En esta vida todos nosotros tenemos nuestras fallas y faltas, y aun así somos llamados a amarnos los unos a los otros. Colosenses 3:12-13 “12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”.

                                                            bb. Debemos amarlos aunque piensen distinto a nosotros. Y en esto nosotros que somos reformados debemos tener cuidado. Dice Watson: “Otro cristiano puede diferir de mí en asuntos menores, ya sea porque tiene más luz que yo, o porque tiene menos luz. Si se diferencia de mí porque tiene más luz, entonces no tengo ninguna razón para censurarlo. Si difiere de mí porque tiene menos luz, entonces debo soportarlo como el vaso más débil. En las cosas de naturaleza indiferente, debe haber paciencia cristiana”.

                                                            cc. Debemos amarlos y alegrarnos cuando Dios les bendice más que a nosotros. Aquí no hay lugar para la envidia.

                                                (3) El amor debe ser social. Debemos deleitarnos el compartir los unos con los otros. Salmo 119:63 “63 Compañero soy yo de todos los que te temen Y guardan tus mandamientos”.

                        3. Por tanto la iglesia tiene un reto. Dice Efesios 4:3 “3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;”. Somos llamados a guardar la unidad del Espíritu. Por el Espíritu santo hemos sido hechos un solo cuerpo aunque tenemos muchos miembros. Hemos sido en primer lugar unidos a Cristo y en virtud de ellos hemos sido unidos los unos a los otros. Cada uno de nosotros es miembro de los demás. Y debemos guardar esa unidad en el vínculo de la paz. Debemos cultivar la paz. ¿Y cómo la cultivamos? El pasaje lo dice: V. 2 “2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,”. Sin olvidar que somos uno solo cuerpo. Cristo tiene una sola iglesia no dos. Todos poseemos un mismo Espíritu que nos teje los unos a los otros. Todos tenemos una y la misma esperanza de salvación. Adoramos al mismo Señor que nos salva a todos de la misma manera por le fe en Él. Poseemos la misma fe salvadora. Hay una sola fe que salva no hay dos o tres distintas. Hay un solo bautismo, un solo y el mismo sacramento que nos une a la iglesia de Cristo. Y el mismo Padre que adoras y amas es el mismo Padre para todos sus hijos.

            S. Un creyente piadoso no es indulgente en ningún pecado

                        1. Dice Watson: “Aunque el pecado vive en él, sin embargo, él no vive en pecado. Un hombre piadoso puede entrar en pecado por causa de que somos débiles, por debilidad, pero no se mantiene en ese camino”. Porque su gozo es deleitarse en la ley de Dios. Vive para agradar a Aquel que nos salvó del mismo infierno. Y por eso su oración constante es el Salmo 139:23-24 “23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno”.

                        2. ¿Cómo sabemos que estamos consintiendo al pecado?

                                    a. Llevándolo a nuestro pecho y alimentándolo. Como cuando los padres le consienten todo antojo de sus hijos sin límite.

                                    b. Cuando cometemos el pecado con deleite. Hay algunos que se complacen en la injusticia. Dice Watson: “Aunque el pecado está en él, está preocupado por él y con gusto se desharía de él. Hay tanta diferencia entre el pecado en los impíos y el pecado en los piadosos, como entre el veneno en una serpiente y el veneno en un hombre. El veneno en una serpiente está en su lugar natural y es delicioso, pero el veneno en el cuerpo de un hombre es dañino y usa antídotos para expulsarlo. Así que el pecado en un hombre malvado es delicioso, estando en su lugar natural, pero el pecado en un hijo de Dios es una carga y él usa todos los medios para expulsarlo”.

                        3. Hay cuatro clases de pecados en los cuales el piadoso luchará:

                                    a. pecados secretos. Tal vez no los hace públicos para no manchar su testimonio. No todos pecan en el balcón sino detrás de la cortina. Pero el piadoso lucha contra ello porque sabe que Dios ve lo secreto. Que para Dios lo mismo es la luz que las tinieblas.

                                    b. ganancias pecaminosas. Sabemos que todos tenemos necesidades pero a veces aparecen tentaciones económicas en donde se pueden decir medias verdades o crear necesidades en donde no existen. O tratos nebulosos. Como el recibir un reembolso equivocado: te dan más dinero del que te deben dar y nos quedamos callados, etc.

                                    c. pecado favorito. El creyente piadoso lucha contra él.

                                    d. pecados pequeños. Por ejemplo, pecados de omisión. Dice Watson: “Algunos piensan que no es gran cosa omitir la oración privada o la familiar, el culto familiar. Pueden durar varios meses y Dios nunca sabe de ellos”. Pero un hombre piadoso sabe que eso es pecado y procura corregirlo.

            T. Un creyente piadoso es bueno en sus vocaciones

                        1. No es suficiente el ser piadoso en términos generales sino debemos serlo en lo particular. Y yo diría que este es uno de los grandes males que tenemos hoy día en la iglesia del sigo 21. Debemos ser piadosos en nuestras vocaciones.

                        2. Cada uno de nosotros tenemos varias vocaciones y se siguen añadiendo según vamos avanzando en años. Tenemos nuestra vocación en mi caso: ministro, esposo, padre, hijo, hermano, tío, vecino, ciudadano del país, cuñado, miembro del presbiterio (comité de candidatos y credenciales), etc. Todavía no soy abuelo, pero espero que eventualmente se me dé si Dios lo permite así. En cada una de esas vocaciones y responsabilidades debemos crecer en mayor piedad y conformidad a la Palabra. En mi caso como ministro es mi deber: alimentar, guiar y defender a la grey del Señor. Y para ello tengo que alimentarlos con la Palabra, ser ejemplo, ser estudioso constante de la misma, dedicado a la oración, etc. De la misma manera cada uno de ustedes. El crecer y mejor en el desempeño de nuestra vocación no acaba según nos hayamos graduado y adquiramos un empleo. Esto es algo de por vida hasta el último suspiro, en un sentido.

                        3. Entonces podemos ver cuál es el carácter que debemos crecer como esposo(a), hijo, miembro de la iglesia, hermanos los unos de los otros, etc. Para ello les recomiendo las preguntas #99-148 del Catecismo Mayor en donde se cubre en los 10 mandamientos mucho de lo que debemos hacer en nuestras diversas vocaciones.  

            U. Un creyente piadoso hace las cosas espirituales de una manera espiritual

                        1. Por el hecho de que el Espíritu Santo mora en cada uno de los creyentes sin excepción, somos los únicos y verdaderos seres espirituales. Es decir, somos guiados por el Espíritu Santo. Tan es así que Pablo en Romanos 8:14 “14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”. La evidencia de que somos hijos de Dios, adoptados por Dios como verdaderos hijos es el hecho de que somos guiados por el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo. Todo el contexto es la obra de santificación. El Espíritu guía al pueblo de Dios a hacer morir lo terrenal en nosotros. Por eso decimos que solo los cristianos somos los espirituales ya que somos guiados por Dios Espíritu.

                        2. Como consecuencia de esto, dice Watson: “Un hombre piadoso espiritualiza el deber; Él no solo está a favor de hacer las cosas santas [orar, estudiar la palabra, adorar, cantar a Dios, etc.], sino de hacer santas las cosas [todas nuestras tareas en la vida: trabajo, la crianza de nuestros hijos, el uso del dinero, las vacaciones, las diversiones, etc.]”.

                        3. ¿Qué significa hacer los deberes espirituales de una manera espiritual?

                                    a. Cuando son hecho por una persona que ha recibido la gracia de Dios. Solo los regenerados, los que han nacido de nuevo del agua y del Espíritu pueden hacer las cosas espirituales de una manera espiritual porque son hechas por un corazón nuevo. Un no creyente puede hacer muchas cosas nobles y útiles para ellos, su familia y la sociedad, pero tales obras no son espirituales porque no nacen de un corazón regenerado. Acuérdate de esta paráfrasis mía: sin fe salvadora es imposible agradar a Dios en cualquier cosa de lo que hagamos. Como diría John Gerstner: son malas buenas obras.

                                    b. Cuando son hechas para la gloria de Dios. Todo lo que hacemos debemos hacerlo para que Dios sea exaltado en su gracia, en su poder en su capacidad de producir en nosotros tanto el querer como el hacer.

                                    c. Cuando son hechas en fe. Dice Hebreos 11:4 “4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella”.

                                    d. Cuando lo hacemos con intensidad. Servir a Dios no se hace arrastrando los pies, como si fuéramos a la palestra para ser quemados. El creyente piadoso sirve a Dios con placer y alegría. No es en un sentido una carga para él, sino gozo en poder servir. Acuérdate que Dios está más interesado en la calidad que en la cantidad. Dice Watson: un músico es celebrado no por el largo tiempo que ha tocado sino porque ha tocado bien. Hay que hacer lo que Dios dice como Dios dice.

            V. Un creyente piadoso es completamente entrenado en la piedad

                        1. Procura obedecer todos los mandamientos de Dios. De David Dios dijo en Hechos 13:22 “22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero [Lit., todas mis voluntades]”. Dice Watson: “Cada mandamiento tiene el mismo sello de autoridad divina en él, y el que es piadoso obedecerá un mandamiento así como otro”.

                        2. Ahora bien, la verdadera obediencia es una filial, es decir, nace del corazón de un hijo que desea agradar a su Padre a quien ama por Su increíble misericordia.

                        3. Hay una gran diferencia entre un hijo de Dios y un hipócrita, es decir, uno que pretende ser hijo de Dios, o dice ser hijo de Dios sin serlo. ¿Cuál es la diferencia? “El hipócrita escoge y elige lo que quiere en la religión. Realizará algunos deberes que son más fáciles y gratificará su orgullo o interés, pero otros deberes no les presta atención”. Es fácil formar parte de la banda de la iglesia, ya que generalmente tu preocupación principal es tocar bien. Y esto no toca el corazón necesariamente. O participar de los dramas de la iglesia, etc. Jesús dijo en Mateo 23:23 “23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”. ¿Por qué es más fácil diezmar la menta, el eneldo y el comino en lugar de la justicia, la misericordia y la fe? Porque los primeros son cosas que hacemos de una manera meramente externa sin tocar el corazón.

            X. Un creyente piadoso camina con Dios

                        1. De Noé se dice en Génesis 6:9 “9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé”. Y este caminar con Dios se dio en un contexto bien difícil. Se dio en el contexto de que la increíble maldad que abundaba en la tierra. Dice Génesis 6:5 “5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Y del versículo 10-12 “10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. 11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. Es en medio de la abundancia de la maldad

que Dios dice que con Dios caminó Noé.

                        2. En 2 Pedro 2:5 se nos dice de Noé que era “pregonero de justicia”. Él predicaba como un heraldo la justicia de Dios. Debió haber llamado a sus compatriotas al arrepentimiento y a enmendar sus vidas. Pero el contexto da a entender que Noé no solo predicó de palabra sino con su vida misma. Su fidelidad, su confianza en Dios, humildad, etc. fueron sermones visibles en medio de una generación perversa.

                        3. Ahora bien. ¿Qué significa caminar con Dios? Dice Watson: implica cinco cosas:

                                    a. Caminar bajo el ojo omnisciente de Dios. Él tenía presente que toda su vida era Coram Deo, vivida delante de la presencia de Dios. Delante de Aquel a quien vamos a dar cuenta de todo. Dice el Salmo 16:8 “8 A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido”.

                                    b. Familiaridad y comunión íntima con Dios. Y así como los amigos caminan juntos y se consuelan juntos de la misma manera en virtud del pacto de gracia tenemos comunión íntima con cada una de las Personas de la Trinidad. 1 Juan 1:3c “y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. Y obviamente con el Espíritu Santo también.

                                    c. Caminar sobre la tierra. ¿Qué quiere decir Watson con esto? Yo diría que lo mismo que dijo Matthew Henry: el cristiano es uno que tiene sus pies sobre la tierra pero su cabeza elevada hacia el cielo. Es decir, pone su mente en las cosas de arriba en donde Cristo está sentado. Colosenses 3:1-3 “1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.

                                    d. Piedad visible, santidad visible. Watson: “Caminar es una postura visible. La gracia debe ser sobresaliente a los espectadores”.

                                    e. Progreso continuo en la gracia. La vida cristiana no es un solo paso sino un caminar hacia una meta. La meta es crecer más y más en santidad. Dice Watson: “Aunque un hombre bueno puede estar fuera de la vereda, no está fuera del camino. Puede que por debilidad se mueva a un lado (como lo hizo Pedro), pero se recupera por el arrepentimiento y continúa en santidad progresiva”. Como dice Job 17:9 “9 No obstante, proseguirá el justo su camino, Y el limpio de manos aumentará la fuerza”.

                        4. Entonces Watson da varias amonestaciones:

                                    a. Ten cuidado porque hay muchos que solo quieren la corona de victoria de Noé pero no seguir el camino de Noé. Hay algunos que quieren tomar vino pero no están dispuestos a pagar el precio del mismo.

                                    b. Ten cuidado de no ser de aquellos que comienzan en el camino y después se apartan de Él.

                                    c. Te cuidado de aquellos que entran en el camino pero están llenos de supersticiones y terminan como dice Pablo con “no guste, no manejes y no toques, en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres” (Colosenses 2:21-22). 

            Y. Un creyente piadoso se esfuerza en ayudar a otros a ser piadosos

                        1. El creyente piadoso dice Watson: “no se contenta con ir solo al cielo, sino que quiere llevar a otros allí”. “Un hombre piadoso es tanto un diamante como un imán, un diamante por el brillo de la gracia y un imán por su atractivo. Siempre está atrayendo a otros a abrazar la piedad”.

                        2. Aunque es Dios y solo Dios quien convierte Él nos usa como instrumentos de su gracia.

                        3. ¿Qué lo motiva hacerlo? Tal deseo procede:

                                    a. De la naturaleza misma de la piedad. La gracia de Dios en nuestros corazones es como una santa levadura que leuda con la gracia de Dios todo lo que toca. 

                                    b. De un espíritu de compasión. Él sabe que si las personas no vienen a Cristo su condenación es segura. Y sabe que el fuego que consumió a Sodoma y Gomorra es meramente una foto en comparación con la realidad del fuego del infierno.

                                    c. Por el santo celo que tiene de la gloria de Cristo. Watson: “La gloria de Cristo es tan querida para él como su propia salvación. Por lo tanto, para que esta pueda ser promovida, se esfuerza con el mayor esfuerzo por llevar almas a Cristo”. Como decía Jonathan Edwards: no hay nada que dé mayor gloria a Dios que una absoluta dependencia de Dios en Cristo para la salvación de pecadores. Todo bien que podemos esperar en esta vida y en la venidera proviene de Cristo mismo. Nada da más gloria a Dios que creer en esta gran verdad: que Cristo sea todo en todo. Mientras más son salvados Cristo es más exaltado.