Cristianismo y Liberalismo de J. Gresham Machen

Posted on Sunday, March 29, 2009 at 11:37AM by Registered CommenterRev. Milton Villanueva | CommentsPost a Comment

Dentro del cristianismo, el postmodernismo ha permeado a través del movimiento emergente, que se ha caracterizado por insistir en la relatividad de la verdad, con lo cual ha querido, mediante sus líderes re-pensar las doctrinas que han sido mantenidas por el cristianismo por siglos.

¿Cuáles doctrinas? Bueno, hombres como Doug Pagitt han dicho públicamente que se debe redefinir la doctrina de la Trinidad; Rob Bell, ha luchado por desechar la autoridad de la Biblia; Brian McLaren, quien ha sido el impulsador del inclusivismo en la iglesia americana.

McLaren y sus secuaces son los liberales de principios del siglo XX contra los que luchó Machen. Estos postmodernistas/emergentes representan las mismas doctrinas de hombres como Fosdick y Finney a principios del siglo pasado.

Este libro surgió de un discurso que Machen presentó a los Ancianos del Presbiterio Chester y que luego publicó en el Princeton Theological Review (vol. xx, 1922) el 3 de Noviembre de 1921, y al cual tituló, “Liberalism or Christianity” (Liberalismo o Cristianismo). De este discurso resultó un tratamiento más complejo y profundo, que trajo consigo la publicación del libro. En él, el autor escribe,

“En la esfera de la religión, particularmente, el tiempo presente es un tiempo de conflicto; la gran religión redentora que ha sido conocida desde siempre como Cristianismo está batallando contra un tipo de creencia totalmente diferente, que es más destructivo de la fe cristiana debido a que utiliza terminología cristiana tradicional. Esta religión moderna no redentora es llamada “modernismo” o “liberalismo”…la raíz del movimiento es uno: naturalismo.”

La crítica de Machen en contra del liberalismo es que no es cristianismo, pero sobre todo no es científico. Para demostrar los errores del liberalismo, el autor describe las diferencias que existen entre el cristianismo y el primero, con respecto a seis aspectos: Doctrina, Dios y el Hombre, la Biblia, Cristo, Salvación y la Iglesia. Machen analiza lo que el cristianismo ha creído a través de 1900 años de historia, y lo compara con las nuevas proposiciones liberales, quienes enseñaban que la doctrina no era importante, sino que lo importante para el cristiano era imitar a Cristo. “Fuera con la teología!” gritan los liberales.


 

          Pero Machen pregunta, ¿cómo seguir a Cristo si desechamos la doctrina? Doctrina es enseñanza, y lo que el cristianismo enseña se basa en un hecho histórico. Este hecho histórico es lo que debemos comprender. Si no comprendemos ese hecho histórico no podemos llamarnos cristianos, pues el seguidor de Cristo debe comprender sus enseñanzas y lo que vino a hacer a la tierra. Los liberales decían que el cristianismo es un estilo de vida, pero Machen demuestra que para la iglesia primitiva y los primeros cristianos, era un estilo de vida basado en un mensaje.

Con respecto a Dios, Machen muestra la enseñanza liberal. Estos enseñaban que Dios sólo podía ser conocido a través de Cristo, con esto desechando la revelación especial como el medio para mostrarnos a Dios. El liberalismo del siglo XX creía que Dios era el Padre universal de la humanidad. No tiene enemigos. Era panteísta, es decir, enseñaba que Dios era todo. No había diferencia entre Dios y Su creación. Todo esto hace del liberalismo cualquier cosa menos cristianismo.

         Con respecto a la Biblia, Machen nos muestra lo que los liberales creían. Estos, dice el autor, rechazaban la doctrina de la inspiración. La Biblia era tan sólo un conjunto de enseñanzas que habían sido heredadas de generación en generación, sin la intervención del Espíritu Santo. Otros liberales, decían que rechazaban la Biblia, pero que sólo seguían los dichos y enseñanzas de Cristo. Todo esto, dice el autor, es contradictorio y lleva a una persona al escepticismo y no al cristianismo.

          En el caso de Cristo, Machen muestra como para los liberales lo que el cristiano debía hacer era seguir el ejemplo de Cristo. Pero, en el cristianismo, como lo deja claro Machen, lo importante era la redención lograda por Cristo, siendo el objeto de nuestra fe. No era sólo seguir Su ejemplo, sino poner nuestra fe en Él para ser redimidos. “Cristo está por encima de nosotros,” dicen los liberales, “pero si fue o no un pecador no tiene importancia.” Este es un ejemplo provisto por el autor, en el cual vemos la herejía del liberalismo, y a lo que puede llegar si no es contrarrestado. Continuará

(tomado de sujetosalaroca.org)

 

La Depravación Total y las Sopas de Fideo por Jay Adams

Posted on Sunday, March 22, 2009 at 09:21PM by Registered CommenterRev. Milton Villanueva | CommentsPost a Comment

Yo disfruté de más sopa esta noche; lo siento, a menos que vengas temprano mañana, no te va a quedar tocar ni un poquito. Betty hizo una olla completa. ¡Mmmmmm! ¡Tan buena como la de ayer!

Si, nosotros creemos en la depravación total.

¿Cómo es esto posible cuando se tienes por delante algo así como una sopa de fideos hecha en casa? Bueno, si tu verdaderamente entiendes la doctrina, tu verás que las dos son compatibles.

Tú ves, la doctrina de la depravación total no significa, como ha sido difamada gratuitamente, que cada hombre es tan malo como puede ser. Lo que ella significa es que el hombre en su totalidad ha sido corrompido por la caída. Cada parte del hombre, incluyendo su cerebro, está afectada adversamente por el pecado.

¡La única gente que se aproximan a ser tan malos como pueden, yo supongo, son aquellos que quienes desprecian una sopa de fideos hecha en la casa!

La nota clave acerca de la depravación total del hombre es que no le queda ni una chispa de vida espiritual a la que se uno pueda apelar. Todo lo contrario, él está “muerto” en debidos y pecados, por eso tiene que ser “resucitado” (recibir la vida) para que pueda creer.

Tú ves que el caso de Lydia, su corazón tuvo que ser “abierto” a la verdad para que ella creyera.

Así que, hay tal cosa en el mundo como la sopa de fideos hecha en casa pese a la depravación del hombre. ¿No estás contento? Yo lo estoy. ¡Mmmmmmm!

Tomado de www.nouthetic.org Traducido por Milton Villanueva

EXPIACIÓN LIMITADA por Jay Adams

Posted on Sunday, March 15, 2009 at 09:16PM by Registered CommenterRev. Milton Villanueva | CommentsPost a Comment

Todos los cristianos creen en la expiación limitada.

“No”, dice usted. “Yo no!

Pues vamos a ver. ¿Cree usted que Dios tiene el deseo de que todos sean salvos.

“Por supuesto que sí.”

¿Cree usted que Dios tiene el poder para salvar a todos los hombres?

“Claro que sí.”

Entonces, ¿por qué no todos los hombres son todos salvos?

“Porque algunos no creen.”

¿Quiere decir, entonces que Él limita su propio poder para salvar haciendo que dependa de la voluntad del hombre para creer?

“Bueno...”

Vamos a dar un paso más adelante. ¿No unió realmente la expiación a Dios con el hombre, o sí?

“¿Qué quiere decir con eso?”

Que la muerte de Cristo realmente no expió el pecado de todo el mundo, quitando la culpa del medio y uniéndolo con Dios.

“Bueno, no. Pero hizo la expiación posible para todos.”

Así que, usted admite que la expiación de Jesús estuvo limitada únicamente a aquellos que creen para salvación. Si lo que Él hizo realmente expiara y no meramente hiciera posible la salvación, entonces, todos serían salvos. Si Él pagó la penalidad por los pecados de todos, cada uno iría al cielo porque sus pecados estarían saldados. Dios no podría haber castigado a Cristo y al no creyen- te si los pecados de estos últimos fueron ya pagados. Eso sería cobrar la misma cuenta dos veces.

“Si, pero Jesús hizo la salvación posible para todos.”

Así, que, si no todos los hombres son salvos:

1. Lo que Jesús hizo en la cruz fue limitado por el hombre; no por todos, ya que solamente los pecados de los creyentes son perdonados.

2. Lo que Jesús hizo en la cruz estuvo limitado en su poder para salvar.

3. Lo que Jesús hizo en la cruz fue inefectivo (limitado) en su efectividad.

4. Lo que Jesús hizo en la cruz estuvo limitado (incompleto) porque requiere del hombre para hacerlo efectivo.

Si los Arminianos están correctos, la muerte de Jesús no salva a ninguno. Su expiación fue por nadie. ¡Esa es la Doctrina de la Limitación Total! Es limitada en lo que puede hacer porque depende de que el hombre crea para hacerla efectiva. Estuvo parcialmente (limitada) en sus efectos. Los Arminianos creen en una expiación que está limitada en su poder para salvar.

Los Calvinistas, por otra parte, creen que la muerte de Cristo fue efectiva y, que de hecho, logra la salvación de todos aquellos por los cuales Él murió. No hay desperdicio en la expiación, es efectiva para todos los elegidos. Ninguno de aquellos por los que Cristo murió se pierde. Todos aquellos que Él procuró salvar serán salvos porque la muerte de Cristo realmente lo logró en vez de simplemente ponerla a su disposición.

Tomado de Institute for Nouthetic Studies

http://www.nouthetic.org

Traducido por Milton Villanueva

 

El Rapto

Posted on Sunday, March 8, 2009 at 09:15PM by Registered CommenterRev. Milton Villanueva | CommentsPost a Comment

El término “rapto” conlleva la idea de la transportación de los creyentes desde la tierra al cielo en la segunda venida de Cristo. Cuando les usado por los escritores dispensacionalistas, el término se refiere a la secreta de Cristo en la que todos los creyentes serán removidos de la tierra antes de la gran tribulación. Los que sostienen este punto de vista, de una segunda venida repentina y secreta por los santos (rapto), también creen que está será seguida por una gran tribulación de siete años, al final de la cual, Cristo retornará con los santos desde el cielo. Aquellos que defienden y difunden estas enseñanzas se conocen como premileniales dispensacionalista y pretribulacionistas.

 

Muchos protestantes han visto históricamente estos dos eventos, la venida por los santos y con los santos como un solo evento asociado a la resurrección general al final de los tiempos, sin que medie ninguna tribulación de siete años entre ellos. Todo esto partiendo de la premisa de que la Biblia no habla de ningún rapto secreto en ningún sitio, sino al contrario, subraya que la segunda venida será física, visible, pública y manifiesta a todos – “todo ojo le verá” Algunos de los que sostienen este punto de vista se pueden denominar “post-tribulacionistas”, Pero todos los que se consideran “premileniales históricos”, “ameliniales” y “postmileniales” están comprometidos con esta interpretación de la escatología bíblica. En Iglesia Presbiteriana Ortodoxa, lo mismo que en las iglesias de la familia presbiteriana y reformada, la mayoría sostiene el punto “amilenial”; sin embargo, debemos ser justos en decir que hay una minoría “postmilenial”, y una rareza, pero los hay, “premileniales históricos”.

La Obediencia Activa de Cristo

Posted on Sunday, March 1, 2009 at 08:10PM by Registered CommenterRev. Milton Villanueva | CommentsPost a Comment

Cristo como Mediador entró en la relación representativa en la que estuvo Adán en el estado de integridad, con objeto de merecer para el pecador la vida eterna. Esto constituye la obediencia activa de Cristo que consiste en todo lo que Él en su aspecto representativo hizo para obedecer la ley, como condición para obtener vida eterna. La obediencia activa de Cristo era necesaria para que su obediencia pasiva fuera aceptable a Dios, es decir, convertirlo en objeto del beneplácito de Dios. Sólo en atención a esto, Dios estima los sufrimientos de Cristo en forma diferente de la que estima los sufrimientos de los perdidos. ....Y finalmente, si Cristo hubiera sufrido nada más que el castigo impuesto al hombre, los que participan de los frutos de su obra habrían quedado en el lugar exacto en donde Adán estuvo antes de la caída.

Dios continuó demandando obediencia del hombre(después de la caída), pero en adición a eso le requirió que pagara el castigo de la pasada transgresión. Satisfacer este doble requerimiento era el único camino de la vida después de que el pecado entró en el mundo. Si Cristo hubiera nada más obedecido la ley y no hubiera pagado el castigo, no hubiera podido ganar un título a vida eterna para los pecadores; y si hubiera únicamente pagado el castigo, sin pagar las demandas originales de la ley, hubiera dejado al hombre en la posición en que Adán estuvo antes de la caída enfrentándose todavía a la tarea de obtener la vida eterna en el camino de la obediencia. No obstante, Cristo mediante obediencia activa llevó a su pueblo más allá de aquel punto y les dio derecho a la vida eterna..

Tomado de la Teología Sistemática de Berkhof, Págs. 451, 452 y 453