sábado
oct242009

¡CUIDADO CON LO QUE DICES! Por Milton Villanueva

“No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.” -Efesios 4:29

     Para hablar de este tema yo tengo mis credenciales.  Fui criado en un ambiente donde se hablaban todas las malas palabras y maldiciones imaginables, las cuales aprendí bien.  Y entrando a la adolescencia, equivocadamente pensaba que decirlas me hacía sentir o lucir ante los demás como más machito.  Afortunadamente, cuando el Señor llegó a mi vida y me hizo nacer de nuevo, ese hábito pecaminoso de mi vida cambió milagrosamente.  No puedo decir que soy perfecto en esto, pero puedo asegurar que ha sido una rarísima excepción que se me haya zafado alguna.  De esto pueden dar testimonio mi esposa, hijos y todo el que haya tratado conmigo. 

Click to read more ...

domingo
sep202009

EL MANEJO CRISTIANO DE LA IRA Por Milton Villanueva

“Airaos, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

ni deis lugar al diablo.” -Efesios 4:26

     Dios no nos prohíbe airarnos, sino que nos manda a no pecar cuando lo estamos.  Y es que la ira es parte del equipo original con que fuimos dotados por Dios.  La Biblia nos habla ampliamente de la ira de Dios, sin atribuirle ningún pecado. Nuestro Señor Jesucristo actuó airado cuando limpió el templo de los mercaderes.  El día que los seres humanos perdamos la capacidad de indignarnos contra el mal, la injusticia, la corrupción y toda otra expresión de pecado, será porque habremos llegado a la profanación más terrible de la imagen de Dios conforme a la que fuimos creados. Posiblemente no haya un lado más oscuro de una persona, ni una peor imagen de ella, que verla bajo el control absoluto de la ira.

Click to read more ...

domingo
jun072009

Renunciando a la Idolatría del Dinero by Eduardo Flores

Si puse en el oro mi esperanza, Y dije al oro: Mi confianza eres tú; Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen, Y de que mi mano hallase mucho; Si he mirado al sol cuando resplandecía, O a la luna cuando iba hermosa, Y mi corazón se engañó en secreto, Y mi boca besó mi mano; Esto también sería maldad juzgada; Porque habría negado al Dios soberano” Job 31: 24-28

     ¿Cuántos de nosotros no hemos deseado tener el auto último modelo, vivir en una mansión, poder salir de paseo y gastar dinero sin tener que preocuparse por el mañana? Si ponemos la mano en nuestro corazón, muchos de nosotros levantaríamos la mano aceptando que así hemos vivido. El amor al dinero ha traído destrucción en la vida de muchas personas, e inclusive en la vida de muchas iglesias “cristianas”. Este mal ha calado en el cristianismo y ahora vemos doctrinas en donde se enseña la “prosperidad material” que según los hombres que así lo enseñan, Dios quiere darnos.  El deseo por las riquezas ha causado divorcios, división familiar, en fin muchos males. Familias enteras se pelean por ver quien se queda con la mejor parte del legado de algún familiar que ha muerto. Verdaderamente es algo trágico.

Click to read more ...